Las autoridades ordenaron también el desalojo de nueve edificios vecinos y una escuela.
Los bomberos de Nueva York desalojaron este martes un rascacielos de 37 pisos en obras, ubicado cerca de la estación Grand Central de Manhattan, ante el temor de un posible colapso de la estructura.
La emergencia se produjo después de que los bomberos recibieron, poco antes de las 08:00 de la mañana, una llamada por la caída de ladrillos en el edificio situado en el número 235 de la calle 42 Este. Se trata de un inmueble de 38 pisos, según informaron The New York Times y el New York Post.
A mediodía, el Departamento de Bomberos indicó en X que sus efectivos trabajan en el lugar, mientras las autoridades están “investigando reportes de potenciales problemas estructurales”. Además, aconsejan a la población evitar la zona.
El edificio antiguamente fue la sede de la farmacéutica Pfizer.
Qué está pasando en el rascacielos
Durante una inspección, las autoridades detectaron que dos columnas de soporte en el interior del edificio estaban cediendo y que varios pisos superiores presentaban hundimientos, de acuerdo con los medios.
El edificio estaba siendo sometido a reformas para convertir parte de los pisos de oficinas en viviendas y añadirle al menos otros 10 pisos, dijeron fuentes conocedoras del asunto al Post.
Los trabajadores de la construcción que se encontraban en el inmueble fueron evacuados. Como medida de precaución, las autoridades ordenaron también el desalojo de nueve edificios en torno al rascacielos, incluyendo un hotel y una escuela infantil.
“Afortunadamente, no ha habido lesiones que reportar por el momento, todos los trabajadores están a resguardo, el edificio ha sido evacuado, varios edificios altos en la zona están siendo evacuados también en este momento y una escuela con unos 400 niños también ha sido evacuada”, indicó a los medios el alcalde, Zohran Mamdani.
Por la tarde, los servicios de emergencia detectaron “dos columnas estructurales combadas” y alertaron que el edificio ha seguido “moviéndose” mientras más de un centenar de efectivos trabajan para estabilizarlo.
El jefe del Departamento de Bomberos, John Esposito, dijo que las vigas de acero “comenzaron a curvarse y desviarse del peso”, por lo que se estableció un perímetro de “amenaza de colapso” y fueron evacuados ese y otros edificios cercanos.
“El edificio ha continuado moviéndose desde que estamos en el lugar”, agregó. Los efectivos usan “herramientas especializadas” que detectan movimientos “de centímetros o fracciones de pulgada”, lo que significa que “aún es peligroso”.
El jefe del Departamento de Edificios, Ahmed Tigano, explicó que los problemas estructurales se localizan en el piso 21, con dos columnas estructurales “combadas”, así como “múltiples grietas y suelos hundiéndose”.
Tigano señaló que unos 150 efectivos de emergencia y especializados, utilizando también drones, evalúan si hay más movimientos, y el siguiente paso es que entren en el interior para llevar maquinaria, “apuntalar ese piso” y buscar otros “puntos débiles” que necesitan refuerzo.
Las obras habían pasado las revisiones y obtenido las aprobaciones pertinentes en los dos últimos años para la conversión de oficinas a espacio residencial, incluyendo la construcción de once nuevos pisos sobre una parte del edificio, sin superar la altura máxima de 37, destacó Tigano.
(Con información de EFE)



















































