El plantel del conjunto nacional le hizo una reverencia al astro rosarino luego del pasaje a los cuartos de final del máximo torneo de la FIFA.
Los jugadores de la Selección argentina tuvieron un enorme gesto con su capitán luego del agónico triunfo por 3-2 ante Egipto por los octavos de final del Mundial.
El plantel del equipo nacional le hizo una reverencia al astro rosarino luego del partido: se reunieron todos en la mitad de la cancha y lo levantaron por el aire, como muestra de todo lo que el representa y significa para el grupo.
La Selección argentina tuvo que sufrir más de lo previsto para llegar a la instancia de cuartos de final: ya le pasó frente a Cabo Verde en la ronda anterior y ahora se tuvo que reponer de un 0-2 ante Egipto.
En la próxima ronda, el equipo de Lionel Scaloni se enfrentará al ganador de Colombia o Suiza, en lo que será el último cruce de los octavos de final en este Mundial.

El duelo entre el equipo albiceleste y el ganador del cruce entre sudamericanos y europeos se disputará el próximo sábado 11 de junio a partir de las 22:00 de Argentina.
El llanto de la redención: las lágrimas de Messi tras la heroica remontada de Argentina ante Egipto
El destino volvió a poner a prueba el corazón de la Selección Argentina en una tarde que parecía destinada a la tragedia futbolística, pero que terminó transformándose en una de las páginas más heroicas de los últimos tiempos.
En un cruce para el infarto, el combinado nacional remontó un partido imposible, venció a Egipto por 3-2 y selló un pase agónico a los cuartos de final de la Copa del Mundo, donde ahora espera por el vencedor del duelo entre Suiza y Colombia.

Por eso, ni bien el árbitro marcó el final de la batalla, el Diez se puso a llorar y conmovió a millones de hinchas que entendieron esas lágrimas como el desahogo puro de quien caminó por el infierno y encontró la redención.
Para Lionel Messi, el desenlace fue una descarga eléctrica de emociones contenidas. Al capitán el partido le había sido terriblemente esquivo: cargaba sobre sus hombros la frustración de haber fallado un penal clave —el segundo que erra en lo que va del torneo— y el sufrimiento de ver cómo los caminos se cerraban.



















































