Luis Caputo dijo que “habrá exceso de reservas” para cumplir el compromiso del 9 de julio. En un mensaje a los mercados, el equipo económico aseguró que tiene fuentes de financiamiento para afrontar los compromisos hasta 2027.
El Gobierno espera que en las próximas horas ingresen los fondos provenientes de organismos internacionales para afrontar el inminente vencimiento de deuda con bonistas por unos US$4300 millones.
Según explicó el ministro de Economía, Luis Caputo, esos desembolsos se sumarán a los US$3900 millones que el Tesoro ya tiene depositados en el Banco Central (BCRA).
“Habrá exceso de reservas”, afirmó Caputo durante la presentación del programa financiero para los próximos 18 meses, al referirse a la inminente llegada de los fondos de garantías acordados con el Grupo Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo.
Según trascendió, los recursos deberían ingresar entre este lunes y el miércoles, la fecha estimada del pago a los tenedores de deuda, dado que el 9 de julio es feriado local por el Día de la Independencia.
La definición del ministro fue realizada durante la presentación del programa financiero para afrontar los pagos de deuda externa de este año y el próximo. Caputo volvió a poner el foco en el plan oficial de privatizaciones como una de las principales fuentes de ingresos para acumular reservas y cubrir los vencimientos hasta fines de 2027. El funcionario estimó que, en los próximos 18 meses, el Estado podría obtener unos US$1400 millones por el traspaso de empresas públicas al sector privado.
Con este esquema, el Gobierno busca despejar una de las principales dudas del mercado: si llegará a la próxima elección presidencial con un “colchón” financiero suficiente para afrontar eventuales episodios de volatilidad cambiaria. El próximo desembolso corresponde a US$4385 millones por los bonos Bonares y Globales, de los cuales US$2691 millones son amortizaciones y US$1693 millones, intereses. Según lo informado, el Tesoro reunió la mayor parte de esos recursos mediante las emisiones en dólares realizadas en el mercado local durante los últimos meses.
Las garantías que acordó el Gobierno con organismos internacionales
El Banco Mundial y el BID aprobaron un total de US$2550 millones como respaldo. Esos recursos son los que el Gobierno espera que ingresen entre este lunes y el martes para reforzar las reservas antes del vencimiento con los bonistas.
Las operaciones forman parte de la estrategia oficial para cubrir vencimientos de deuda mediante préstamos comerciales obtenidos a tasas inferiores a las de mercado. En ese marco, el presidente Javier Milei autorizó la toma de créditos por hasta US$5000 millones con bancos internacionales.
Hace unos días, el Gobierno oficializó la aprobación de dos garantías con el BID y el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento por un total de US$1750 millones. La medida fue formalizada mediante los decretos 549 y 550, publicados en el Boletín Oficial.
Ambas operaciones habían recibido la aprobación de los directorios de los organismos a mediados de junio.
Una de las garantías corresponde al programa de Políticas Proactivas de Seguridad y Justicia (PROSEJUS). El aval del BID por US$550 millones respaldará ese conjunto de reformas impulsadas por el Gobierno, orientadas a fortalecer la capacidad del sistema de seguridad y justicia para aumentar la efectividad de la persecución penal, la investigación criminal y la recuperación de activos de origen ilícito.
Según el decreto 549, la medida consiste en una garantía parcial de crédito y la Secretaría de Finanzas será la autoridad de aplicación y ejecución del programa.
Por otra parte, el BIRF, integrante del Grupo Banco Mundial, otorgará una garantía basada en políticas (Policy-Based Guarantee, PBG) por hasta US$1200 millones en el marco del programa “Impulso a la inversión y el crecimiento del sector privado para la creación de empleo en Argentina”.
La iniciativa tiene como objetivo mejorar el clima de negocios, incentivar la inversión privada, promover el comercio y favorecer la generación de empleo.
Al presentar la operación, el Banco Mundial sostuvo que “la operación reducirá los costos de financiamiento del país, al tiempo que respalda una agenda más amplia de reformas orientadas a crear empleo, atraer inversiones en infraestructura y mejorar la inclusión financiera de las pequeñas empresas, entre otras medidas”.
El decreto correspondiente autorizó al Ministerio de Economía y a la Secretaría de Finanzas a suscribir el acuerdo con el BIRF y toda la documentación complementaria necesaria para su implementación. También habilitó la introducción de modificaciones siempre que no alteren el objeto del convenio ni incrementen el monto de la garantía.


















































