El ministro de Economía, Luis Caputo, brindó detalles este viernes acerca del proyecto que el Gobierno enviará al Congreso para incentivar inversiones. Se trata del Síper-RIGI, que había anticipado Javier Milei este jueves.
“El Super-RIGI englobara todos esos sectores e industrias que hoy no existen en la Argentina, como refinamiento y laminado de cobre; producción de baterías de litio; producción de autos eléctricos; producción de paneles solares y turbinas eólicas; cadena de valor del uranio; productos industriales a partir de la pesca; fertilizantes de potasio y fósforo”, enumeró el jefe de Hacienda, y agregó también a la industria de data centers.
“Muchas de estas industrias tienen márgenes muy bajos y nosotros competimos contra países que nos llevan muchas décadas de ventaja en términos de instituciones y composición impositiva”, sostuvo. Y resaltó que el Super-RIGI apunta al mediano y largo plazo, con el objetivo de generar empleo, exportaciones y más recaudación.

“Si bien vamos a cobrar menos impuestos, vamos a estar cobrando impuestos que hoy no se cobran porque estas industrias no existen en el país”, resaltó Caputo.
Los detalles del Super-RIGI que prepara el Gobierno
Por el momento, Caputo indicó que todavía no se definió el monto mínimo de las inversiones dentro de este régimen. No obstante, aseguró que lo afinarán durante el fin de semana para que el proyecto ingrese al Congreso a partir del lunes.
Sin embargo, el ministro de Economía dio algunos detalles sobre las diferencias entre el RIGI actual y el nuevo esquema que pondrá en marcha el Gobierno:
- La tasa de impuesto a las ganancias del RIGI es de 25%, mientras que en el Super-RIGI bajará a 15%.
- El proceso de amortización acelerada será más rápida en el Super-RIGI: 60% en el primer año y 20% en cada uno de los dos años siguientes.
- Incorpora exención de aranceles a la importación para todo lo que esté relacionado con la producción de esos proyectos. En el RIGI actual este beneficio aplica a bienes de capital.
- Tiene cero aranceles de exportación.
- Las provincias que adhieran no van a poder cobrar ingresos brutos superiores a 0,5%.
- No se podrán cobrar tasas municipales en relación a las ventas.
- Aplicará a cualquier industria que hoy no esté en la Argentina, de cualquier sector.
“Es un esquema del que se van a beneficiar todos los gobiernos. Viene a transformar la matriz productiva argentina, incentivando la industrialización de nuestros recursos naturales. Viene a poner a la Argentina al tope de la lista para cuando las empresas tienen que decidir en dónde invertir”, sintetizó Caputo.













































