A 11 años de la primera convocatoria, la marcha estuvo motivada por los femicidios de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia. Frente al Congreso, leyeron un documento que exigió renuncias, condenas y la restitución de políticas públicas de género
Así se vivió desde adentro la marcha de Ni Una Menos
El colectivo feminista convocó a marchar nuevamente esta tarde, bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, y a 11 años de la primera movilización originada por el femicidio de Chiara Páez. Además, la convocatoria se realizó en un contexto marcado por el impacto de los crímenes de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia.
Las manifestantes comenzaron la desconcentración

Los carteles de esta marcha dicen los nombres de Agostina y Dulce, pero también los de otras víctimas de femicidio asesinadas durante los últimos años en la Argentina. Son algunas de las más de 3.000 mujeres que fueron víctimas de la forma más extrema de la violencia de género desde 2015 a esta parte.
También mencionan el hartazgo, el cansancio, el miedo en la calle, la disponibilidad de miles de mujeres para seguir pasándose los pueblos que hagan falta hasta que la violencia contra ellas deje de ser sistemática.
Un grupo de ocho amigas se disuelve en la esquina de Paraná y Bartolomé Mitre. Cada una va a su colectivo, a su estación de subte o a caminar algunas cuadras.
“Avisen cuando lleguen”, dice una. Esa línea, tan habitual para las mujeres, condensa los peligros latentes. Que estaban ahí en 2015, y que siguen acá.
Algunas columnas desconcentran, otras bailan

Tras el acto central con la lectura del mensaje, liderado por Thelma Fardín, Liliana Daunes y Cazzu, algunas manifestantes comenzaron a desconcentrarse.
Sin embargo, otra parte de la marcha se encuentra aún reunida en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Se armaron batucadas y bailes, entre algunos cánticos clásicos. El clima es tanto de hartazgo como de reunión.
Pedido de renuncia a funcionarios de Córdoba y crítica al negacionismo: qué dice el documento leído en la marcha Ni Una Menos
Ante una multitud, el texto exigió la restitución de políticas públicas de género y contabilizó al menos 3.205 víctimas de violencia de género desde la primera marcha en 2015

El colectivo Ni Una Menos leyó este miércoles, ante la multitud reunida frente al Congreso de la Nación, un documento que exigió renuncias, condenas y la restitución de políticas públicas de género, a once años de la primera marcha originada por el femicidio de Chiara Páez en Rufino, Santa Fe.
“Mis nietas me abrieron los ojos”

Graciela tiene 77 años y camina despacio por Rodríguez Peña. Vive en Villa Crespo y ya vino a varias marchas de las que cada 3 de Junio, desde 2015, exigen la erradicación de la violencia de género.
“A mí me costó mucho entender que vivimos en una sociedad machista. Mi mamá crió cuatro hijos y nunca salió a trabajar. Yo crié tres y nunca salí a trabajar. Mis nietas me hicieron ver que esa crianza fue trabajo, y todas las violencias que padecemos las mujeres. Ellas me abrieron los ojos. ¿Pero qué mujer no sufrió esa violencia? ¿A qué mujer no la hicieron atravesar una o muchas veces algo que no quería vivir? Desde un momento horrible en la calle hasta una violación, estamos rodeadas”, reflexiona Graciela.
Sus nietas, las que le hicieron ver el mundo de siempre con ojos nuevos, le caminan cerca y le abren paso entre la multitud.
Las marchas de Ni Una Menos en el resto del país

La ciudad de Córdoba fue uno de los sitios de mayor concentración para la marcha. El motivo fue el reciente caso de Agostina Vega. La familia materna de la adolescente de 14 años estuvo presente.
Desde horas tempranas, diversos puntos de la ciudad comenzaron a recibir personas que se congregaban anticipando la convocatoria. Si bien el encuentro principal en Colón y Cañada tenía como horario las 17, ya para las 16 se observaban decenas de asistentes con banderas, carteles y pancartas, indicó Cadena 3.
La primera columna, compuesta por agrupaciones reunidas bajo el nombre Alerta Feminista, avanzará por avenida Colón, continuará por General Paz y luego seguirá por Vélez Sarsfield hasta alcanzar el Patio Olmos, escenario elegido para el acto central y la lectura del documento acordado.

En Rosario, la convocatoria se realizó para las 15:30 en la plaza 25 de Mayo. A la media hora, según indicó Rosario 3, las manifestantes comenzaron a marchar hacia la Plaza San Martín. En este destino final, se reunió una gran cantidad de mujeres con carteles y banderas.
En Mar del Plata, la movilización se realizó en el centro. Comenzó alrededor de las 17:30, con punto de reunión en el Monumento a San Martín. “¿Te cansás de oírlo? Nosotras de vivirlo”, “Somos el grito de las que faltan” y “Que ser mujer no nos cueste la vida”, se lee en algunos carteles, según Mi 8.

En Neuquén, la movilización comenzó 17:30, desde el Monumento al General San Martín, donde incluso acudieron agrupaciones de localidades vecinas, según Diario Río Negro.
Desde el colegio hasta el Congreso por la marcha de Ni Una Menos

Manuela y Emma son las que más agitan la ronda de amigas. Vinieron desde la escuela de Barracas en la que se conocieron, y ellas deciden cuál es la próxima canción a gritar sobre Hipólito Yrigoyen.
“Es el tercer año que venimos juntas. Para defender nuestros derechos, para que no maten más pibas y porque no queremos salir con miedo a la calle ni vivir con miedo”, dice Emma.
En algún lado de la Plaza de los Dos Congresos, la mamá de Emma marcha con sus compañeras de trabajo. “Mi abuela y mi tía abuela también están. Esta lucha es de todas las mujeres porque todas las mujeres sufrimos violencia machista”, sostiene.

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En diálogo con Infobae, algunas mujeres contaron los motivos que las llevaron a movilizarse esta tarde en contra de los femicidios
Varias manifestantes señalaron que la violencia machista atraviesa la vida cotidiana, el hogar, el trabajo y los traslados diarios
El movimiento Ni Una Menos realizó este miércoles una nueva marcha bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, a once años de la primera movilización del colectivo feminista que tuvo su origen en el femicidio de Chiara Páez.
La familia de Agostina Vega marchó en Córdoba

En medio de la movilización de Ni Una Menos en Córdoba, la familia materna de Agostina Vega marchó y habló con la prensa, a días del caso que motivó la convocatoria feminista nacional.
“A mi nieta ese hijo de puta ya la había matado, pero que la encontraron ese mismo día, en la dirección que nosotros dimos, hubiera sido distinto. No nos hubiesen torturado todos estos días, nos sigue torturando. A mi nieta la siguen matando y mi hija es víctima también”, dijo Elizabeth, la abuela de Agostina.
“Melisa (madre de Agostina) sigue sedada, ella sabe que su hija no va a estar más pero todavía no toma conciencia de ello, porque está muy mal psicológicamente”, agregó.
La palabra de la abuela de Agostina Vega
“Nosotros aportamos la última voluntad de mi nieta, en una cartita que ella tenía en un cajoncito que yo encontré esta mañana. Ella contaba todo lo que ella venía viviendo”, cerró.
A pocas horas del velorio de su nieta, el abuelo de Agostina Miguel Heredia decidió sumarse a la movilización acompañado por familiares y allegados. “Te dije que iba a estar acá. Aunque sea un ratito, pero dije que iba a estar”, expresó en declaraciones a Cadena 3.

La jornada tuvo para él un componente especialmente doloroso. Mientras miles de personas marchaban por las calles del centro cordobés para reclamar el fin de la violencia de género, el abuelo de Agostina se preparaba para despedir a la adolescente. “Tuve un día largo y voy a tener un día bastante largo. De acá me voy al velorio de mi nieta”, señaló.
Durante la movilización, agradeció el acompañamiento recibido desde que se conoció el crimen y aseguró que seguirá participando de las convocatorias. “Voy a marchar siempre. Así como ellas me están apoyando, voy a seguir apoyándolas a todas”, sostuvo.
Heredia también se refirió al estado de salud de Melisa Heredia, madre de la adolescente, quien permanece internada desde el hallazgo del cuerpo. Según explicó, la mujer continúa atravesando un cuadro de fuerte afectación emocional, aunque tiene previsto participar de algunos momentos del velorio y del sepelio.
Antes de retirarse, dejó un mensaje que resumió el reclamo de la familia. “A marchar por la memoria de Agostina”, afirmó. Y agregó: “No me van a quebrar. Hasta el último momento. Que caiga el último hijo de puta, vamos a dar batalla”.
Las voces de las adolescentes

Un grupo de alumnas de 15 a 17 años, del colegio de danzas Aida V. Mastrazzi, hablaron sobre el caso de Agostina Vega y cómo viven ellas los casos de violencia de género a su edad.
“Era una chica que estaba en primer año o segundo, tenía toda una vida por delante”, dijeron en diálogo con un móvil de TN, respecto al femicidio ocurrido en Córdoba.
“A nosotros nos toca mucho porque la escuela es de danza, que se cree que es para chicas, entonces mayormente somos chicas. Un día volves y no sabes si tu compañera no va a aparecer”, agregó, y cerró: “Le puede tocar a una familiar, a una amiga o a vos”.
Una de las familias del triple femicidio de Varela en la marcha
Lara Gutiérrez (15), Brenda del Castillo (20) y Morena Verdi (20) fueron asesinadas, en un contexto de violencia de género, en septiembre del 2025.
Fueron llevadas bajo engaño a una casa de la calle Chañar al 700, en la zona de Villa Vaettone. Allí, fueron brutalmente golpeadas y apuñaladas antes y después de morir, en una supuesta venganza por un robo de decenas de kilos de cocaína.
Siguen llegando manifestantes a la zona de Congreso

Desde las 16:30 en adelante creció de forma exponencial la convocatoria de la marcha. En la última hora, muchas manifestantes se acercaron a las inmediaciones del Congreso de la Nación con sus carteles, banderas y pañuelos, en pedido de justicia por los casos de femicidios en el país.
Se retrasó para las 18:30 el acto central

En un principio se había pactado un acto central para las 17, pero finalmente se retrasó una hora y media, por lo que se realizará alrededor de las 18:30. Se leerá un documento.
Lola, de 6 años, decidió marchar al enterarse del caso de Agostina

Stefany vino a la marcha con su hija Lola, de 6 años. Durante todo el fin de semana, conversaron sobre el femicidio de Agostina Vega en Córdoba. Lola le fue preguntando a su mamá: “Yo estuve en el dilema entre contarle o no contarle, porque íbamos escuchando las noticias. Y decidí contarle, adaptado a su edad, qué es un femicidio porque finalmente es el mundo al que estamos expuestas las mujeres”, dice Stefany.
Lola quiso hacer su cartel y, cuando supo qué edad tenía Agostina, le dijo a su mamá: “Pero es una nena”.

La marcha de Ni Una Menos en la Ciudad de Buenos Aires atrae a mujeres de todo el país. También se movilizan agrupaciones y organizaciones políticas. Sobre Rivadavia se concentran las de izquierda y sobre Hipólito Yrigoyen, las peronistas.
Al ser miércoles, hay organizaciones de jubilados, que marchan todos los miércoles y en esta ocasión decidieron sumarse a la movilización. También se sumaron centros de estudiantes.






















































