Mientras Barranqueras atraviesa una fuerte crisis económica, en el Concejo Deliberante continúa la polémica por una serie de designaciones impulsadas por la presidenta del cuerpo, Gilda Santa Cruz.
Según denunciaron fuentes del propio Concejo, Santa Cruz dejará sin efecto los nombramientos de los secretarios de varias comisiones legislativas, desplazando a personal de planta con años de experiencia en tareas legislativas.
Uno de los casos más cuestionados se da en la Comisión de Hacienda, donde fue designada Lucrecia Thomas, cuñada del ex funcionario Raúl Bittel, como secretaria de la comisión. La designación se interpreta dentro del Concejo como un gesto político, ya que Bittel es el único dirigente del espacio coquista que respalda abiertamente a Santa Cruz, por lo que el nombramiento sería una forma de retribuir ese apoyo.
En Asuntos Generales, otra comisión clave dentro del funcionamiento legislativo, fue designado Pablo Colocchia, militante cercano a Santa Cruz, como secretario de la comisión.
Por su parte, Laura Pérez, hermana de la concejal Mirtha Pérez, aliada política de Santa Cruz dentro del cuerpo, fue ubicada al frente de la Secretaría de la Comisión de Desarrollo Social.

Las comisiones legislativas son fundamentales dentro del funcionamiento del Concejo Deliberante, ya que es allí donde se analizan y dictaminan los proyectos de ordenanza antes de llegar al recinto.
De acuerdo a fuentes legislativas, las secretarías de comisión habrían sido repartidas como parte de acuerdos políticos internos, con el objetivo de contener y conformar a concejales aliados dentro del cuerpo.
Las críticas apuntan a que las nuevas designaciones responden principalmente a militantes y personas cercanas al espacio político de Santa Cruz, desplazando a personal técnico con trayectoria dentro del municipio.
A esta situación se suma otro cuestionamiento recurrente: la presencia de familiares de la presidenta del Concejo dentro de la estructura legislativa. Según estimaciones internas, entre contratos y cargos figuran su esposo, hermanas y un sobrino, además de un grupo de militantes vinculados políticamente a Santa Cruz que también fueron incorporados al Concejo.
Entre familiares directos y militantes contratados, el costo mensual de estos nombramientos superaría los 15 millones de pesos para las arcas municipales, en un contexto económico complejo para la ciudad.
Mientras lo empleados municipales ganan una miseria los politicos de la casta de Barranqueras se dan la gran vida cuantos sueldos tienen?

















































