El Departamento de Estado afirmó que las conversaciones representan una “oportunidad única” para ampliar las libertades políticas, atender la emergencia provocada por los terremotos y avanzar hacia un futuro “más estable y próspero” para los venezolanos
Estados Unidos manifestó este jueves su apoyo al inicio de las conversaciones presenciales en Caracas entre representantes del chavismo y la delegación de la Asamblea Nacional de Venezuela electa en 2015, al considerar que el proceso puede contribuir a una transición democrática, ampliar las libertades políticas y avanzar hacia la estabilización del país.
Mediante un comunicado, el Departamento de Estado respaldó la llegada a Venezuela de la delegación encabezada por Dinorah Figuera para participar en la primera ronda de reuniones cara a cara con el chavismo.
La administración estadounidense calificó el inicio de las negociaciones como una oportunidad para alcanzar resultados concretos.
“Estas conversaciones directas representan una oportunidad única”, señala el texto. Asimismo, indicó que respalda los esfuerzos dirigidos a atender las necesidades de la población afectada por el doble terremoto, ampliar las libertades políticas y construir “un futuro más estable y próspero para el pueblo venezolano”.

“Estados Unidos mantiene su compromiso de apoyar este proceso liderado por venezolanos”, afirmó el Departamento de Estado, al sostener que las conversaciones forman parte del plan de tres fases impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump.
Además, exhortó a todos los sectores involucrados a respaldar las negociaciones para que produzcan avances tangibles.
“Instamos a todas las partes interesadas a apoyar este esfuerzo para lograr resultados tangibles para los venezolanos”, añadió el comunicado.
La instalación formal de la mesa de diálogo se produce siete meses después de la captura del ex dictador Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense y mientras Delcy Rodríguez enfrenta presiones internacionales para avanzar hacia un proceso de apertura política.
La agenda anunciada por ambas delegaciones contempla temas relacionados con la atención a las víctimas de los terremotos, el fortalecimiento institucional, los derechos y garantías políticas y reformas orientadas a la reinstitucionalización democrática.
Figuera señaló previamente que los trabajos se desarrollarán durante varios meses y que será hacia diciembre cuando se presente el resultado formal de las negociaciones. También adelantó que entre los asuntos que serán discutidos figura la recomposición del Consejo Nacional Electoral (CNE).
Elecciones libres
Previo al inicio de las conversaciones, organizaciones de la sociedad civil realizaron una protesta frente a la sede administrativa de la Asamblea Nacional para exigir que uno de los primeros acuerdos sea la designación de nuevas autoridades electorales independientes.
Los manifestantes entregaron cartas dirigidas tanto a Jorge Rodríguez, jefe de la delegación chavista, como a Dinorah Figuera, en las que solicitaron un proceso de selección imparcial para renovar el CNE y garantizar la organización de elecciones presidenciales y parlamentarias con estándares democráticos.
Entre las demandas presentadas figuran el levantamiento de las inhabilitaciones políticas, la legalización de todas las organizaciones partidistas, la actualización del registro electoral y la elaboración de un cronograma para futuros comicios.

El coordinador del Frente en Defensa del Norte de Caracas, Carlos Julio Rojas, sostuvo que “la transición no puede esperar más” y afirmó que “es necesario un cambio político” para poner fin al “Gobierno autoritario”. También reclamó la liberación de los presos políticos y el desmantelamiento del aparato represivo.
Por su parte, la socióloga Emma Salazar expresó que espera que las conversaciones permitan “un cambio de verdad”, se desarrollen “de forma pacífica” y no se conviertan en “diálogos estériles”. Además, pidió revisar las inhabilitaciones políticas, incluida la que afecta a María Corina Machado, y sostuvo que “debe cesar la persecución”.
Garantizar la libertad de expresión
En paralelo al inicio de las negociaciones, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) presentó un documento con diez propuestas que considera indispensables para que el proceso desemboque en una transición democrática con garantías para el ejercicio de las libertades fundamentales.
Entre sus principales solicitudes figura la liberación de las personas que considera perseguidas por expresar sus opiniones, el fin de la vigilancia y la revisión de dispositivos electrónicos, el cese del ciberpatrullaje y del uso de información privada para perseguir ciudadanos.

El sindicato también pidió poner fin a las represalias contra medios y periodistas por razones editoriales, desbloquear plataformas digitales y garantizar el acceso a la información pública. Asimismo, propuso reformar las normas que, a su juicio, restringen la libertad de expresión, fortalecer el pluralismo en los medios estatales y establecer mecanismos efectivos de protección para periodistas y trabajadores de la prensa durante el proceso de transición.


















































