El anuncio del crack rosarino obliga al conjunto nacional a repensar lo que viene. Empieza una etapa de renovación tras casi dos décadas con la presencia estelar del jugador. Los escenarios para el futuro del equipo.
El retiro de Lionel Messi marca el final de una era y el comienzo de otra para la Selección argentina. Su ausencia, interna y externamente, marcará un panorama muy diferente a lo vivido en los últimos 20 años.
Es cierto que el equipo jugó algunos partidos muy buenos sin el capitán en las Eliminatorias para el último Mundial, pero fueron momentos circunstanciales: a nadie en Argentina se le pasaba por la cabeza afrontar el torneo sin Messi.
Ahora, con la decisión tomada de retirarse, debe asomar otro plan en el conjunto nacional. Ese será el gran desafío para el entrenador. Lionel Scaloni (o quien lo suceda si es que no continúa en el cargo cuando termine su contrato) deberá apostar mucho más a un formato colectivo que a la búsqueda frenética de un reemplazante.
Hoy no hay a la vista, ni siquiera promesas, de “posibles nuevos Messis”. Forzar situaciones con esa finalidad solo haría más sinuoso el camino hacia nuevos éxitos para el fútbol argentino.
También será muy diferente el modo en que a partir de ahora se verá a la Selección argentina en el mundo. Ya no habrá (o al menos por un tiempo) ni propuestas desde plazas exóticas ni cachets millonarios. Esas propuestas llegaban, en su mayoría, gracias a la fulgurosa figura del capitán.
Se abre un tiempo distinto. Una de etapa de renovación integral con recálculo de objetivos. ¿Podrá Argentina seguir siendo una potencia sin tener a Messi en la cancha? Hoy esta parece ser una gran pregunta.
El posteo completo de Lionel Messi
Después de este tiempo que pasó desde la final, pensándolo mucho, quiero comunicarles a todos que me retiro de la Selección…
Fue una decisión que dolió y duele en el alma pero entiendo que es el momento. Les juro que siempre dejé todo, no solo los últimos años que se ganó todo antes también y siempre peleé y me dejé todo por esta camiseta, por darles alegrías y hacer que se sientan orgullosos de ser argentinos a través del fútbol.

Queda poco y se van cerrando etapas y esta es una que me duele mucho. Amo, amé y amaré siempre estar en la Selección. Me vacié, ya no tengo más para dar y aparte vienen chicos muy grandes atrás que merecen estar.
Gracias por todo el cariño de estos 20 años. Voy a extrañar mucho escucharlos desde adentro. Ahora voy a ser uno más de ustedes, alentando y bancando siempre desde afuera (en las buenas y en las malas, mucho más).
Gracias a mi familia por estar siempre, por acompañarme en este viaje tan hermoso pero difícil. Gracias a cada uno de entrenadores, compañeros y dirigentes que me tocó compartir. Me llevo recuerdos y momentos inolvidables vividos.
Me voy con la tranquilidad y el orgullo de haberles regalado, juntos con mis compañeros, momentos soñados. Fue una locura haberlo vivido con ustedes. ¡Los quiero!
Gracias Dios por hacerme argentino.
¡Vamos Argentina!
*Estas palabras las escribí el 21 de julio, dos días después de la final. Hoy después de lo de mi papá, estoy más convencido que antes.
















































