La transmisión exhibe la tarea de tres humanoides en una fábrica; a pesar de ser rutinaria y aburrida, se ha viralizado y convertido en una obsesión para miles de espectadores.
Las obsesiones de los internautas pueden resultar verdaderamente curiosas. Con el auge del contenido en vivo, se han popularizado transmisiones que muestran a personas durmiendo frente a la cámara, o los conocidos ASMR en los que oímos susurros interminables, y propuestas vía streaming que tuvieron como protagonistas a creadoras hablándole a su audiencia dentro de piletitas inflables. Un nuevo boom en YouTube es más que eso: es una inquietante ventana al futuro.
Figure AI, una empresa estadounidense especializada en robótica humanoide, eligió un singular modo para atraer a las audiencias de Internet. En lugar de mostrar a sus autómatas bailando o concretando increíbles proezas antes exclusivas de los humanos, puso a tres de sus máquinas frente a la cámara mientras realizan un aburrido y repetitivo trabajo fabril.
En contra de la suerte que podríamos imaginar para un video tan tedioso —la transmisión en vivo muestra, las 24 horas, a los robots recogiendo y ordenando productos sobre una cinta transportadora—, la propuesta es una de las más virales en lo que va del año. No importa cuándo entres al canal de YouTube de Figure, siempre encontrarás miles de usuarios siguiendo el stream.
Las razones que explican el éxito de los monótonos robots de Figure
Nobleza obliga, los desarrollos de este fabricante no son aburridos, sino que se codean entre los más excitantes avances en el ámbito de la robótica. Los ejemplares que vemos en YouTube son modelos Figure 03, controlados mediante un sistema de inteligencia artificial también creado por esa firma, llamado Helix-02.
Esa tecnología otorga a las máquinas humanoides gran coordinación de movimientos y altas capacidades para la toma de decisiones. En este caso, recogen paquetes en una cinta transportadora, identifican los códigos de barras y los colocan en la posición correcta, todo esto sin que un humano intervenga ni los controle en forma remota.
La prueba —en rigor, la transmisión— comenzó el 13 de mayo con un primer desafío: hacer ese trabajo durante ocho horas con la menor cantidad de fallas. La vara subió: ahora se encargan de esa tarea las 24 horas del día y los siete días de la semana, siempre frente a las cámaras.
El fabricante asegura que la destreza de sus criaturas mecánicas es comparable con la humana. Y no mienten. En una prueba que también transmitieron en YouTube, uno de los becarios de la empresa compitió con los robots: clasificó 12.924 paquetes, apenas 192 más en comparación con su rival automatizado.
¿Por qué una transmisión en esencia monótona captura la atención de los interesados en robótica, curiosos e internautas desprevenidos, que atontados dejan encendido el video mientras las máquinas solo recogen paquetes? La explicación hay que buscarla en una propensión ancestral de la humanidad: la curiosidad frente a aquello que vendrá; en otras palabras, el deseo de vislumbrar el futuro.
La escena que transmite Figure no es precisamente desconocida. Desde hace algunos años, algunas empresas han comenzado a incorporar soluciones robóticas, una movida especialmente evidente en fábricas. Amazon es un caso emblemático: a mediados del año pasado, se informó que esa compañía ya tiene tantos empleados humanos como autómatas trabajando en sus almacenes.
Hay otra razón un tanto menos evidente para entender el éxito de Bob, Frank y Gary, tal como bautizaron a los robots de Figure AI que trabajan en los videos virales. Se trata de una variable que se parece a los motivos por los que, muchos, adoran las películas de terror.
Espiar el futuro también implica aceptar cierto grado de distopía. Porque a pesar de que los robots ayudarán en las tareas sucias, pesadas y peligrosas, es innegable que también invade el temor a que nos reemplacen, repitiendo, con nuevos actores, acontecimientos históricos y revoluciones al interior del mundo laboral.
Figure dice que los robots ya clasificaron más de 30.000 paquetes sin fallas. La transmisión es aburrida, pero hipnótica. Futurista, aunque ya tangible. Un nuevo fenómeno en Internet, cuya popularidad se apoya, en gran medida, en nuestros deseos y temores.
¿Temores, realmente? Luego de la mencionada competición entre un humano y un robot de la compañía, el fundador de Figure AI dijo: “Esta será la última vez que un humano gane”.

















































