Once personas llegaron a juicio acusadas de integrar una asociación ilícita fiscal dedicada a la emisión de facturas apócrifas y al lavado de dinero. El contador Walter Pasko y el exasesor de cooperativas Adrián Ayala, señalados como jefes de la organización, encabezan la lista de imputados.
El Tribunal Oral Federal de Resistencia dio inicio este martes al debate por la causa conocida como “megausina de facturas truchas”, que investiga una presunta organización dedicada a la facturación apócrifa y el lavado de activos que habría operado en el Chaco entre 2019 y 2023.
Los principales acusados son Walter Antonio Pasko y Fernando Adrián Ayala, a quienes la fiscalía les atribuye haber liderado la asociación ilícita en calidad de jefes. Según la acusación, la red utilizaba una estructura de personas físicas y jurídicas, entre ellas cooperativas y fundaciones, para emitir facturas falsas que permitían reducir impuestos a terceros contribuyentes y a los propios integrantes de la organización.
Junto a Pasko y Ayala llegan al juicio otras nueve personas: Diana Yael Daniel, María José Reinau, Jorge Pasko, Álvaro Iván Pasko, Juana Elsa Brahim, María Belén Reinau, Edith Marisel Ayala, Ariel Ramón Acevedo y Osvaldo Ramón Godoy, todos acusados de integrar la asociación ilícita fiscal.
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, la red utilizaba una estructura de personas físicas y jurídicas para emitir facturas falsas, con el objetivo de reducir los impuestos de terceros contribuyentes y de los propios integrantes de la organización. La pesquisa detectó, además, un fuerte incremento patrimonial de Pasko y Ayala, que no se condice con sus ingresos declarados y se presume proveniente de las maniobras ilícitas.
La causa se inició por denuncias de clientes de Pasko, quienes descubrieron que sus CUIT y claves fiscales habían sido utilizadas para emitir facturas millonarias. En un caso, un comerciante de carnes fue vinculado a operaciones en rubros como materiales de construcción y alimentos balanceados, lo que derivó en una fiscalización de la AFIP. En otro, una mujer sin actividad comercial fue inscripta como responsable en IVA y Ganancias con facturaciones que superaban los $37 millones.
El esquema
La investigación determinó que el entramado funcionaba mediante la creación de cooperativas y fundaciones, algunas de las cuales operaban exclusivamente como “usinas” de facturación. “El denominador común de las maniobras es la presencia del contador Pasko como asesor contable de las personas físicas y jurídicas que conformaron la asociación ilícita”, subrayó la fiscalía.
Las facturas eran emitidas tanto a contribuyentes privados como a organismos públicos, en especial al Instituto de Agricultura Familiar y Economía Popular (IAFEP), que entre 2022 y 2023 recibió operaciones por más de $817 millones.
Las maniobras detectadas incluyen el uso indebido de CUIT de clientes para emitir facturas y compensar IVA; beneficios impositivos indebidos a terceros contribuyentes; emisión de facturas a municipios para justificar gastos; creación del documento “Tique Factura A”, considerado material e ideológicamente falso; y facturaciones cruzadas entre las empresas involucradas para neutralizar créditos fiscales.
Los roles
De acuerdo con la acusación, Walter Pasko diseñó y ejecutó el mecanismo, administrando los aspectos contables, societarios y comerciales de las empresas creadas para las maniobras ilegales, muchas de ellas integradas por familiares y allegados. También habría buscado fuentes generadoras de IVA crédito utilizando CUIT de antiguos clientes.
Pasko integró personalmente seis de las sociedades señaladas como usinas de facturación apócrifas: Comex PK SAS, Soluciones Impositivas SAS, Brasco Salud SAS, Cooperativa de Trabajo Construir Más Ltda., Tercer Norte SRL y Don Ricardo Hijos SRL.
En su última declaración indagatoria, Pasko intentó desligarse de los hechos, alegando que su vínculo profesional con el coimputado Adrián Ayala cesó en septiembre de 2022 y que el manejo posterior estuvo a cargo de otra contadora. Sin embargo, para la fiscalía sus dichos resultan inverosímiles y no alcanzan a desvirtuar las pruebas que lo ubican en el centro de la operatoria.
Por su parte, Adrián Ayala es acusado de crear múltiples fundaciones y cooperativas junto a familiares para emitir facturas falsas y extraer fondos estatales, lo que se habría traducido en un importante incremento de su patrimonio.
La esposa de Pasko, Diana Yael Daniel, abogada y escribana, habría sido el nexo legal para colocar la facturación apócrifa en organismos públicos, mientras que María José Reinau, esposa de Ayala, ocupó cargos ejecutivos en varias de las fundaciones y cooperativas utilizadas, facilitando la emisión y cruce de facturas.
Patrimonio, viajes y allanamientos
Los informes de AFIP y registros de la propiedad revelan que, entre 2019 y 2022, Pasko adquirió nueve propiedades y vehículos de alta gama, entre ellos tres camionetas Toyota —dos SW4 y una Hilux— y seis inmuebles en distintas localidades del Chaco, incluida una propiedad en el barrio privado La Ribera, de Resistencia.
Asimismo, se registraron numerosos viajes al exterior —a Estados Unidos, Europa, México, Brasil y Paraguay— e importantes gastos en dólares con tarjeta de crédito.
Ayala y Reinau también habrían adquirido vehículos de alta gama y propiedades por millones de pesos en Resistencia y Colonia Popular, incluyendo unidades en el exclusivo edificio Boulevard Sarmiento. En los allanamientos a su departamento se secuestraron artículos de lujo, dispositivos electrónicos, joyas y dinero en efectivo en varias divisas.
Además, los informes periciales de las cámaras de seguridad instaladas dentro de su domicilio revelaron videos en los que se observa a Ayala manipulando y contando grandes cantidades de dinero en efectivo, que era transportado en bolsos. En una de las grabaciones, se lo ve con Ariel Ramón Acevedo, también imputado en la causa, lo que refuerza la conexión con la presunta red ilícita. También aparecen niños, presuntamente sus hijos, contando los billetes.
La investigación detectó a su vez un patrón de viajes internacionales y transacciones bancarias que superan de manera exorbitante las facturaciones declaradas. Según el informe, María José Reinau habría viajado al exterior a destinos como Miami y Disney, y se registraron consumos en comercios de Estados Unidos.
El documento detalla que las acreditaciones bancarias de Reinau pasaron de poco más de 1 millón de pesos en 2020 a más de 123 millones de pesos en 2023. De manera similar, los depósitos de Ayala se incrementaron de 3,6 millones de pesos en 2020 a más de 128 millones de pesos en 2023.
Un hecho que llamó la atención es un viaje a Brasil en septiembre de 2023. Ayala y Reinau cruzaron la frontera con cinco valijas, regresando al día siguiente. El viaje se produjo apenas un día después de que se lo viera en un video manipulando una gran cantidad de dinero en efectivo, lo que hace suponer que se trató de una maniobra para sacar el dinero del país.


















































