En el avance de la causa que investiga la muerte de Alejandro Zalazar, el anestesista que fue hallado sin vida en su departamento de Palermo, se dieron a conocer imágenes clave que complican la situación de las exresidentes imputadas, Delfina “Fini” Lanusse y Chantal “Tati” Leclercq.
Las filmaciones de las cámaras de seguridad del edificio registraron a ambas ingresando y retirándose del lugar. Estas pruebas refuerzas las sospechas sobre su participación en los momentos previos.
Según el registro al que pudo acceder Telenoche, se realizó una reconstrucción total de las últimas horas de Zalazar. La noche anterior a su muerte, el 19 de febrero, se detectó su salida alrededor de las 21:00 con ropa deportiva. Los agentes establecieron que se dirigió a un gimnasio, donde tenía una rutina, y participó de una clase. Cerca de las 22:00, volvió a su departamento.
Sin embargo, en las imágenes se pudo observar que el anestesista regresó con un sobre en la mano y, por el momento, se desconoce qué había en su interior.

De acuerdo al seguimiento de las antenas sobre su teléfono, se pudo saber que estuvo conectado con su celular hasta pasadas las 22:00. Se supo, además, que esa noche habló con un amigo -que lo había invitado a un encuentro-, aunque Zalazar desestimó su presencia porque “estaba cansado y bajón”.
En este punto, se produce un salto hasta el día siguiente, 20 de febrero, donde las cámaras de seguridad captaron la llegada de varias personas al edificio donde vivía Alejandro. De esta manera, se determinó que Chantal “Tati” Leclercq fue la primera en llegar, alrededor de las 16:45.

Minutos después, apareció Julieta Zalazar, la hermana de la víctima, y su esposo. Uno de los puntos clave es que ella declaró ante la Justicia que, al llegar al edificio preocupada porque su hermano no respondía, encontró a Leclercq en el hall. Además, aseguró que la exresidente manipuló el celular del anestesista cuando ya estaba muerto.
Pasadas las 17:00, se produjo otro detalle que llamó la atención de los investigadores: Delfina “Fini” Lanusse llegó al lugar y se encontró con varias personas en la entrada. Para este punto, la hermana de Alejandro ya había llamado al SAME para alertar que lo habían encontrado muerto.

Uno de los registros que también generó sospechas es que, cerca de las 18:45, se observa a Lanusse salir con un objeto en la mano que, por sus características, sería compatible con una tablet perteneciente al anestesista.
Si bien la causa de la muerte de Alejandro Zalazar y el robo de anestésicos del Hospital Italiano se investigan de forma separada, la confirmación de la presencia de Lanusse y Leclercq en el edificio de Palermo se convirtió en un punto en común entre ambos expedientes.
















































