El dueño de Biogénesis Bagó y principal aportante de Milei, logró que la Casa Rosada ignore el pedido de Estados Unidos.
En la misma semana que la justicia fijó fecha para indagarlo por las maniobras con las vacunas contra el Covid, Hugo Sigman logró imponerse en la pelea que mantenía con Federico Sturzenegger, interesado en avanzar con la nueva ley de patentes, con el apoyo de Estados Unidos, harto de las barreras que Cilfa le pone a los remedios extranjeros.
Empresarios al tanto de la discusión confirmaron a LPO que finalmente se llegó a un acuerdo, que favorece los intereses de Sigman y su socio Daniel Sielecki. La Cámara de Diputados se prepara para aprobar la adhesión argentina al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), pero con una modificación decisiva: quedará afuera el Capítulo II, el punto que resistía la industria farmacéutica local.
En la previa al acuerdo, Sigman mostró músculo político al lograr que la UIA aceptara festejar el póximo 2 de septiembre el Día de la Industria en su planta de Garín, donde funciona el complejo de Biogénesis Bagó. El encargado de ponerle voz política a esa jornada será el presidente de la UIA, Martín Rappallini, que arrastrando los pies viene endureciendo su diagnóstico sobre la economía, ante los inocultables efectos de la apertura importadora.
Sigman y Sielecki fueron los prinicpales aportantes de la campaña presidencial de Milei y contaron en Diputados con el lobby favorable de su presidente, Martín Menem. En la vereda de enfrente se paró Santiago Caputo, alineado con los intereses de Estados Unidos, que ene esta pelea en particular, perdieron.
El proyecto podría llegar al recinto la próxima semana y según confiaron a LPO dos diputados al tanto de las negociaciones, estarían los votos para aprobarlo. El texto ya tiene dictamen desde mayo, cuando un plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores, Legislación General e Industria aceptó la reserva del Capítulo II, como había reclamado Cilfa, la cámara que nuclea a los principales laboratorios nacionales.
La ley de patentes que pide Estados Unidos, otro conflicto entre Menem y Santiago Caputo
La salida es un triunfo importante para Sigman y sus socios, enfrentados desde hace meses con Sturzenegger. Como contó LPO, el ministro de Desregulación apuntó directamente contra el dueño del Grupo Insud por las restricciones a la importación de medicamentos y por el monopolio de la vacuna contra la aftosa, que mantiene hace décadas.
La pelea por el PCT es mucho más que una discusión burocrática sobre cómo registrar una patente. El sistema actual, alineado con los intereses de Sigman y Sielecki, fija un proceso tortuoso y de años para la habilitación de un remedio extranjero. El Capítulo II de la nueva ley agilizaba ese proceso, que contó con el apoyo de CAEME y AmCham.
Hubiéramos preferido el texto con el Capítulo II, pero preferimos esta ley antes que nada.
Al conocerse el saldo de la pelea, en los laboratorios estadounidenses prevaleció el pragmatismo. “Hubiéramos preferido el texto con el Capítulo II, pero preferimos esta ley antes que nada”, reconocieron a LPO desde AmCham.
La adhesión al PCT forma parte de la agenda de propiedad intelectual que Estados Unidos viene reclamando a la Argentina y quedó incorporada a las negociaciones comerciales entre ambos países. Washington pretendía que el Congreso avanzara con el tratado sin reservas.
Ahora, el Gobierno puede mostrar ante Washington que finalmente incorpora a la Argentina al PCT, pendiente desde que el Senado aprobó el tratado en 1998, pero al mismo tiempo preserva la principal salvaguarda reclamada por la industria farmacéutica nacional.
La solución deja además una fotografía curiosa del poder empresario alrededor del Gobierno. Sigman suele cultivar un perfil público bastante alejado de la estética libertaria. A través de K&S Films, la productora que fundó con Oscar Kramer, estuvo detrás de películas como Tiempo de valientes y El Eternauta.
Ese universo cultural convive sin demasiados sobresaltos con vínculos fluidos con el poder libertario. Sigman comparte Elea con la familia Sielecki. Daniel Sielecki participó de las cenas de recaudación de la Fundación Faro, como uno de los principales aportantes de La Libertad Avanza.
En los festejos por el Día de la Industria se verá una escena cargada de matices. La UIA cuestionará una economía que golpea a buena parte de la industria en una celebración organizada alrededor de uno de los empresarios que consiguió preservar una pieza decisiva de su negocio frente al ala desreguladora del propio Gobierno.
Sigman podrá escuchar las críticas desde primera fila. Después de todo, en esta pelea comprobó que para algunos privilegiados el Estado no desapareció.















































