Los restos fueron encontrados en el sur del país y corresponden a un animal que habitó la Tierra durante el Triásico Medio, millones de años antes de la aparición de los dinosaurios y los cocodrilos.
Un equipo de científicos brasileños identificó una nueva especie de reptil fósil que vivió hace unos 240 millones de años en el actual territorio del estado de Rio Grande do Sul, en el sur de Brasil.
El hallazgo representa un importante avance para comprender cómo evolucionaron los antepasados de los dinosaurios y los cocodrilos.
La nueva especie fue bautizada Silescelida acristata y habitó la Tierra durante el Triásico Medio, una etapa clave de la historia del planeta. En ese período, los ecosistemas todavía intentaban recuperarse de la extinción masiva del Pérmico-Triásico, ocurrida hace aproximadamente 252 millones de años y considerada la más devastadora de la que se tenga registro.
Los restos fósiles fueron encontrados en el municipio de Dona Francisca, en la región central de Rio Grande do Sul. El descubrimiento se produjo en afloramientos rocosos del Geoparque Quarta Colônia, un sitio reconocido por la UNESCO por su extraordinario valor geológico y paleontológico.
Según explicaron los investigadores, Silescelida acristata tenía un cuerpo delgado, caminaba sobre cuatro patas y su tamaño era similar al de un pequeño cocodrilo. Sin embargo, aclararon que no pertenecía ni al grupo de los dinosaurios ni al de los cocodrilos actuales.
En cambio, este reptil formaba parte de una rama evolutiva muy cercana a los arcosauriformes, el linaje del que millones de años después surgirían tanto los dinosaurios como los cocodrilos. Por ese motivo, su estudio resulta fundamental para reconstruir cómo evolucionaron estos animales y cuáles fueron sus ancestros.
Los especialistas destacan que este tipo de descubrimientos permite llenar vacíos en el registro fósil y comprender mejor cómo eran los ecosistemas terrestres tras una de las mayores crisis biológicas de la historia del planeta.
Un hallazgo clave para entender la evolución
El Triásico fue un período de profundos cambios para la vida en la Tierra. Luego de la extinción masiva que eliminó cerca del 90% de las especies marinas y una gran cantidad de animales terrestres, comenzaron a aparecer nuevos grupos de vertebrados que, con el paso de millones de años, darían origen a algunos de los animales más exitosos de la historia.
En ese contexto, especies como Silescelida acristata ofrecen una oportunidad única para estudiar las primeras etapas de esa diversificación evolutiva y entender cómo surgieron los grandes reptiles que dominarían el planeta durante millones de años.
Además, el descubrimiento vuelve a poner el foco sobre Rio Grande do Sul, una de las regiones paleontológicas más importantes del mundo. Sus formaciones geológicas conservan algunos de los fósiles más antiguos vinculados con el origen de los dinosaurios y de otros grandes vertebrados terrestres.

















































