En diálogo con TN, la mujer destacó el largo camino recorrido desde que se conocieron las denuncias y remarcó las consecuencias que todavía enfrentan los sobrevivientes.
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza revocó la absolución de la monja japonesa Kumiko Kosaka y determinó que tuvo responsabilidad penal en los abusos sexuales cometidos contra menores hipoacúsicos que asistían al Instituto Antonio Próvolo.
Tras la decisión, Érica Labergurie, hermana de una de las sobrevivientes, habló con TN y aseguró que el fallo representa “un hecho esperanzador” para las víctimas y sus familias.
“La verdad es que es recuperar la esperanza con la Justicia después de aquel fallo de 2023, que había abierto una herida con esa absolución”, expresó Labergurie.
La mujer recordó que la investigación por los abusos comenzó en 2016 y destacó que durante estos diez años las víctimas y sus familias atravesaron “muchísimo dolor”.
En ese sentido, consideró que la nueva resolución representa “un poco de reparación” y una posibilidad de “comenzar a sanar” una situación que todavía genera consecuencias.

Érica es hermana de una de las sobrevivientes del Instituto Antonio Próvolo, una institución que funcionaba como escuela y albergue para chicos hipoacúsicos en Mendoza. Según explicó, las familias habían confiado en el lugar porque se presentaba como un espacio de educación, contención y formación religiosa.
“Fue una institución del horror. (…) Se les negó todo lo que en su momento anunciaban como una institución educativa, como una posibilidad real, como una contención a nivel vincular, profesional y hasta religioso”, afirmó la mujer. Y sumó: “Fue una estafa emocional, además de la cantidad de delitos y todo lo que les robaron a nuestros familiares”.
Su hermana, como muchas de las sobrevivientes, hoy es una mujer adulta. Sin embargo, Érica explicó que las secuelas de lo ocurrido siguen presentes y afectan distintos aspectos de su vida cotidiana. “La vida cuesta seguir después de todo el daño causado”, concluyó.
La Corte de Mendoza revocó la absolución de Kumiko Kosaka
La Suprema Corte de Justicia de Mendoza revocó la absolución de Kumiko Kosaka y determinó que la monja japonesa tuvo responsabilidad penal en los abusos sexuales cometidos contra menores hipoacúsicos que asistían al Próvolo.
La decisión llegó casi tres años después de que Kosaka fuera absuelta en el tercer juicio por el caso. En octubre de 2023, las juezas Gabriela Urciuolo, María Belén Renna y María Belén Salido habían considerado que la religiosa era inocente y también habían absuelto a otras ocho mujeres acusadas.
La Fiscalía de Delitos Sexuales había pedido entonces 25 años de prisión para Kosaka por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y corrupción de menores, en cinco hechos.

Ahora, la Corte mendocina ordenó que un nuevo tribunal establezca la pena. La monja fue considerada partícipe en dos hechos vinculados con abusos cometidos por el cura Horacio Corbacho y deberá ser considerada autora de otros tres hechos de abuso sexual simple contra menores discapacitados que estaban bajo su cuidado.
Kosaka había sido detenida en mayo de 2017, cuando fue imputada por nueve episodios de ataques sexuales contra chicos y adolescentes. Posteriormente, obtuvo el beneficio de la prisión domiciliaria y, tras la absolución de 2023, recuperó la libertad.
La nueva resolución no fue unánime: la jueza Teresa Day y la conjueza Silvia Miguel votaron por revocar la absolución y avanzar hacia una condena, mientras que el ministro Julio Gómez votó en disidencia.

















































