Carlos Pagni reveló cuál sería el origen del enfrentamiento entre Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva.
La creciente tensión diplomática entre el presidente Javier Milei y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, volvió a escalar en los últimos días tras la visita del mandatario argentino a San Pablo para respaldar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Sin embargo, el conflicto entre ambos líderes tendría un origen previo que se remonta a la campaña presidencial de 2023 y que, según el periodista Carlos Pagni, involucra directamente a Sergio Massa.
Durante su editorial en Odisea Argentina (La Nación+), Pagni reconstruyó el trasfondo político de la relación entre ambos jefes de Estado y explicó que el primer punto de fricción ocurrió cuando Lula visitó al entonces presidente de Estados Unidos, Joe Biden, mientras Milei aún era candidato presidencial. “En la Argentina peligra la democracia”, habría advertido Lula en aquel encuentro, referencia que, según el periodista, estaba dirigida a Milei, aunque sin mencionarlo explícitamente.
El rol que Milei le atribuye a Lula durante la campaña de Massa
Pagni también recordó que, cuando la campaña presidencial de Massa -en ese momento ‘superministro’ de Alberto Fernández- atravesaba uno de sus momentos más complejos, apareció un equipo de estrategas brasileños que había trabajado previamente para Lula. “Aparece al lado de Massa un equipo de campaña de gente muy profesional, muy agresiva, que venía de ser el equipo de campaña de Lula da Silva. Milei lo interpretó siempre como que los envió Lula”, explicó el conductor.
No obstante, aclaró que la versión del Gobierno brasileño es diferente. Según sostuvo, desde Brasil siempre afirmaron que Massa simplemente contrató a esos consultores luego de observar el trabajo que habían realizado en la campaña presidencial de Lula y que no existió una intervención oficial del Palacio del Planalto.
Pagni también recordó que Lula recibió a Massa en Brasilia durante la campaña electoral, una decisión que fue cuestionada incluso por sectores de la diplomacia brasileña. Sin embargo, remarcó: “Es cierto que eso no significa que Lula haya adoptado una conducta agresiva insultante ante Milei. Pero en los dos países existe la tendencia de que los jefes de Estado juegan un partido en la polémica política del otro”, sostuvo el periodista.
La crisis diplomática volvió a escalar
El análisis de Pagni se conoció apenas horas después de un nuevo episodio que profundizó el conflicto entre ambos gobiernos. El último sábado, Milei participó del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, hijo de Jair Bolsonaro, exmandatario del vecino país, donde calificó a Lula como “expresidiario”. Como respuesta, el Gobierno brasileño decidió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, en un nuevo capítulo de la tensión bilateral.
Al día siguiente, en una entrevista a Radio Mitre desde la Exposición Rural de Palermo, Milei redobló la apuesta y aseguró que el Gobierno brasileño financió parte de una supuesta “campaña antiargentina” y afirmó que “el 25% de los recursos salió del Gobierno de Brasil”. Además, volvió a cuestionar el respaldo político que Lula le brindó a Massa durante las elecciones de 2023 y señaló que el mandatario brasileño “jugó un rol muy activo” en aquella campaña.
El massismo salió a responder los ataques contra Lula
En paralelo, el Frente Renovador fundado por Massa cuestionó la estrategia internacional del Gobierno y defendió la relación con Brasil al considerar que se trata del principal socio comercial de la Argentina. El presidente del espacio, Diego Giuliano, sostuvo que “un Presidente viaja para defender los intereses de la Argentina, no para hacer campaña ni agraviar al mandatario de nuestro principal socio comercial”.
En tanto, la diputada Sabrina Selva advirtió que detrás del vínculo bilateral “hay miles de PyMEs, empleos e industrias argentinas que dependen de Brasil”. En el mismo sentido, la diputada Cecilia Moreau calificó de “inaceptables” los agravios contra Lula y afirmó que nunca antes un presidente argentino había viajado a otro país para insultar públicamente a su mandatario.



















































