Los gremios docentes convocaron a una huelga total del 16 al 20 de junio. Exigen la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y rechazan la última oferta salarial del Ejecutivo, mientras el conflicto escala a la Organización Internacional del Trabajo y la Corte Suprema.
El conflicto entre las universidades nacionales y el Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo de alta tensión. Los gremios docentes universitarios nucleados en la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) anunciaron un paro nacional de actividades que se extenderá por cinco días consecutivos, desde el lunes 16 hasta el viernes 20 de junio. La drástica medida de fuerza se fundamenta en el reclamo por la plena aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una urgente recomposición salarial para el sector.
La decisión sindical se adoptó luego de un encuentro clave donde el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, presentara una propuesta presupuestaria oficial a los rectores Franco Bartolacci (Universidad Nacional de Rosario) y Anselmo Torres (Universidad Nacional de Río Negro). Si bien la oferta del Ejecutivo contemplaba una recomposición salarial del 21,33% para el mes de junio, sumado a un 3% adicional para octubre, un incremento del 20% en los gastos de funcionamiento y refuerzos específicos para becas y hospitales universitarios, los representantes académicos y sindicales la consideraron insuficiente para frenar el plan de lucha.
Negociación abierta y estado de alerta
Desde el plano estrictamente sindical, se aclaró que las instancias de diálogo formal continúan abiertas, pero advirtieron que no existe ningún tipo de acuerdo definitivo. De acuerdo con el último comunicado emitido por la CONADU, el plenario de la federación se ha declarado en estado de alerta y sesión permanente. Las autoridades gremiales adelantaron que cualquier oferta formal que emane del Ministerio de Capital Humano o de la Subsecretaría de Políticas Universitarias en las próximas horas será sometida a una consulta democrática entre las bases de la docencia universitaria antes de ser refrendada o rechazada.
Además del cese total de actividades programado para la tercera semana del mes, la CONADU convocó a una serie de acciones previas de visibilización. El cronograma comenzará este 9 de junio con la realización de clases públicas y actos de protesta frente a los Tribunales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y continuará los días 11 y 16 de junio con jornadas de protesta federal en distintos puntos neurálgicos del país, con especial énfasis en Rosario y la Capital Federal.
Internacionalización del conflicto y vía judicial
El escenario de disputa ha trascendido los claustros y las oficinas de la administración pública, adquiriendo ribetes legales e internacionales de envergadura. En paralelo al anuncio de las huelgas, el sindicato formalizó una denuncia internacional ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT), fundamentada en la sistemática falta de convocatoria formal a la negociación paritaria obligatoria por parte del Estado.
Por otra parte, en el ámbito judicial, la tensión se mantiene al rojo vivo. Las universidades sostienen con firmeza su reclamo por el cumplimiento integral de la Ley de Financiamiento de la educación superior, la cual garantiza por norma la actualización salarial indexada, recursos estables para infraestructura, investigación y bienestar estudiantil. En este marco, la comunidad académica rechazó tajantemente la exigencia del Poder Ejecutivo Nacional, que pretendía forzar el retiro del litigio que actualmente tramita ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En las últimas horas, el máximo tribunal de justicia del país rechazó una presentación oficial que buscaba apartar a los jueces de la causa, dejando el camino expedito para una resolución de fondo que podría reconfigurar el escenario presupuestario educativo de manera definitiva.

















































