Crece la preocupación en la comunidad ante versiones de despidos masivos. La firma trabaja a ciegas y sin directivos en el lugar.
En las últimas horas se conoció la noticia del repentino cese de atención al público del reconocido Corralón COMACO ubicado en calle 8 esquina 9 del centro de la ciudad. La alerta fue dada inicialmente por vecinos de la zona a las oficinas de redacción, quienes reportaron la inusual inactividad comercial del emblemático local de materiales de construcción.
A la par de las persianas bajas, comenzó a circular con fuerza la versión de que varios trabajadores habrían sido despedidos de manera repentina, lo que encendió las alarmas tanto en el sector comercial como entre las familias de los operarios.
Tareas internas y hermetismo total
A pesar del movimiento que se percibe en la estructura de la firma, el escenario actual está dominado por la falta de certezas. En una recorrida por el lugar, este medio pudo constatar que hasta el momento no ha habido ningún comunicado oficial por parte de la empresa que explique los motivos de la drástica medida o aclare la situación laboral de su plantilla.
Al ser consultado sobre el conflicto, un empleado del corralón —quien prefirió resguardar su identidad— manifestó desconocer el o los motivos reales por los que el local comercial se encuentra cerrado. El operario se limitó a señalar que el personal que permanece en el lugar se encuentra realizando diversas tareas de mantenimiento y orden interno, pero estrictamente a puertas cerradas.
”No sabemos qué va a pasar. Nos hicieron ingresar a cumplir tareas adentro, pero las persianas siguen bajas para el público”, deslizó con preocupación una fuente interna.
Sin rastro de los propietarios
El panorama de un aparente cierre definitivo o reestructuración forzada se vio alimentado por la total ausencia de las autoridades de la firma. Los propietarios de la empresa no se encontraban en el lugar al momento de requerirse su testimonio, lo que impidió obtener una respuesta formal ante la crisis.
La falta de voces oficiales y la velocidad con la que se esparcieron los rumores de cesantías han dejado un clima de profunda sorpresa y preocupación en toda la ciudadanía saenzpeñense, que aguarda precisiones sobre el futuro de una de las firmas comerciales más tradicionales de la localidad.

















































