Un informe reveló que el 31% de los argentinos sufrió algún tipo de hackeo. La inteligencia artificial volvió más sofisticadas las campañas de phishing y los lunes son el día con más reclamos por fraudes digitales.
Las estafas digitales ya forman parte de una preocupación cotidiana para miles de argentinos. Transferencias desconocidas, cuentas hackeadas, robo de credenciales y falsos mensajes bancarios son algunos de los ataques más frecuentes que afectan tanto a usuarios como a entidades financieras.
Según un relevamiento realizado por la empresa CertiSur junto a la consultora D’Alessio IROL, el 31% de los argentinos aseguró haber sufrido algún tipo de hackeo. El dato refleja el crecimiento de los delitos digitales y el avance de modalidades cada vez más difíciles de detectar.
Además, el estudio identificó una tendencia particular: los lunes concentran hoy el mayor volumen de denuncias y reclamos vinculados a phishing, robo de claves y fraudes online. Especialistas explican que esto ocurre porque muchos ataques se ejecutan durante el fin de semana y las víctimas recién detectan movimientos sospechosos al revisar sus cuentas el inicio de la semana laboral.
Cómo cambió el phishing con la inteligencia artificial
Uno de los principales métodos utilizados por los ciberdelincuentes sigue siendo el phishing, una técnica que busca engañar a los usuarios mediante correos electrónicos, mensajes o sitios falsos que imitan a bancos, billeteras virtuales o marcas conocidas.
Pero ahora la inteligencia artificial sumó un nuevo nivel de sofisticación. Las herramientas de IA permiten crear mensajes hiperpersonalizados, copiar con precisión la identidad visual de empresas y hasta desarrollar páginas falsas casi idénticas a las originales.
“El fraude digital evolucionó mucho en los últimos años. Ya no alcanza con detectar correos sospechosos: hoy los ataques utilizan IA para generar comunicaciones cada vez más creíbles y difíciles de identificar para los usuarios”, explicó Néstor Markowicz, COO de CertiSur.
Qué tecnologías usan los bancos para proteger a los usuarios
Frente a este escenario, los bancos comenzaron a reforzar sus sistemas de protección con tecnologías de seguridad más avanzadas. Entre las herramientas que ganan protagonismo aparecen la autenticación multifactor (MFA), los códigos de un solo uso (OTP), los certificados digitales y distintos sistemas de validación de identidad.
También crece el uso de soluciones de onboarding digital con biometría y detección automática de fraude impulsada por inteligencia artificial, especialmente para validar usuarios desde el primer contacto online.
Otra de las tecnologías que empieza a expandirse son los certificados VMC, que permiten mostrar el logo verificado de una empresa dentro de los correos electrónicos para ayudar a distinguir comunicaciones legítimas de intentos de phishing.
“Las organizaciones necesitan combinar educación, monitoreo continuo y tecnologías de validación de identidad para reducir el impacto del fraude digital. El desafío ya no es solo proteger sistemas, sino también proteger la confianza de los usuarios”, concluyó Markowicz.


















































