La entidad publicó un reporte en el que brindó cifras sobre el mercado cambiario. Reconoció una mayor dolarización de carteras, pero se mostró confiado en que el superávit comercial seguirá aportando divisas.
El Banco Central (BCRA) publicó el segundo informe de política monetaria (IPOM) de la gestión de Javier Milei. Allí, la autoridad dio precisiones sobre la marcha de la fase 4 del programa de estabilización y anticipó datos sobre el movimiento de dólares en los últimos meses.
Aunque el balance cambiario de abril se publicará recién a fin de mayo, el documento adelantó varios puntos relevantes. En primer lugar, el BCRA reconoció que la demanda de dólares para atesoramiento aumentó el mes pasado, aunque todavía se mantiene muy por debajo de los niveles preelectorales observados entre septiembre y octubre.
La entidad mostró en un gráfico que la demanda de dólares para formación de activos externos (FAE, el nombre técnico del atesoramiento) promedió US$2500 millones mensuales entre abril y octubre del año pasado, en la previa electoral, con un pico de US$4500 millones en septiembre.
Entre noviembre de 2025 y abril de 2026, en cambio, la demanda promedio cayó a US$900 millones. Sin embargo, el IPOM señaló que abril marcó el mayor registro del período reciente, con US$1500 millones de demanda para atesoramiento (con unos US$900 millones en cuentas locales). Así, casi se duplicó el nivel de los dos meses previos, que había sido de US$800 millones.
Otra fuente de demanda de dólares que se volvió relevante este año es el pago de dividendos correspondientes a balances auditados de 2025, que se flexibilizó a partir de 2026. Según los datos del BCRA, se enviaron utilidades por US$1500 millones hasta hoy, por primera vez en seis años. De ese total, US$1321 millones se remitieron en el primer cuatrimestre y US$223 millones se abonaron en lo que va de mayo.
“Es decir, hoy las empresas operan con libertad cambiaria para los pagos de importaciones, deuda externa y, a partir de estados contables auditados para 2025 en adelante, además se regularizan los pagos de dividendos”, resaltó el IPOM.
Por otra parte, el BCRA resaltó la aceleración en las colocaciones de deuda por parte de las empresas tras las elecciones legislativas, lo que constituyó una de las principales fuentes de divisas para las compras del BCRA, que ya superan los US$7800 millones en lo que va del año.
Según el reporte oficial, hasta fines de abril se emitieron US$10.800 millones en deuda corporativa en dólares desde octubre. De esa cifra, ya se liquidaron US$7700 millones en el mercado de cambios oficial, por lo que quedarían unos US$3100 millones por ingresar.
De dónde vendrán más dólares, según el Banco Central
Hacia adelante, el BCRA espera que se consolide el superávit comercial este año, de la mano de exportaciones que continuarían en alza y remitió a las proyecciones del último Relevamiento de Expectativas de Mercado, que prevé un saldo comercial positivo de US$16.506 millones.
Entre los factores que impulsarían las ventas de productos argentinos al exterior, el organismo mencionó el clima favorable, la reducción de los derechos de exportación y la mejora en el precio internacional de las materias primas.
A eso se sumaría un dinamismo mayor en otros sectores estratégicos. “La energía y la minería contribuirían a incrementar los envíos externos a medida que maduren los proyectos en curso y se incorporen nuevas iniciativas en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y del Súper RIGI”, destacó el BCRA, que además indicó que ya ingresaron US$1300 millones por el programa de impulso a la inversión.
Por el lado de las importaciones de bienes, el BCRA dijo que seguirán vinculadas al ciclo económico doméstico, aunque reflejarán las presiones inflacionarias externas vinculadas al precio de los hidrocarburos, como las compras externas de GNL y de fertilizantes.


















































