Rosario Central logró una victoria clave por 3-1 frente a Club Atlético Independiente en un partido vibrante que tuvo emociones, intensidad y una verdadera joya de Ángel Di María para encaminar la clasificación del Canalla.
Un arranque parejo y mucha tensión
El encuentro comenzó con gran intensidad en el mediocampo y con ambos equipos buscando imponer condiciones desde los primeros minutos. Independiente mostró ambición ofensiva y trató de presionar alto, mientras Rosario Central intentó aprovechar la velocidad por las bandas y el empuje de su gente.
Las situaciones aparecieron en ambos arcos, aunque el partido se mantuvo equilibrado durante buena parte de la primera mitad.
El golazo de Di María cambió todo
Cuando el encuentro parecía trabado, apareció la jerarquía de Di María para destrabar el partido. El campeón del mundo recibió cerca del área, encaró con decisión y sacó un remate espectacular que terminó en el fondo de la red.
El estadio explotó con el golazo que levantó anímicamente al Canalla y golpeó fuerte a Independiente.
A partir de ese momento, Rosario Central ganó confianza y comenzó a dominar el trámite del partido con mayor claridad.
Central aceleró y liquidó el partido
En el complemento, el equipo rosarino aprovechó los espacios que dejó Independiente en su búsqueda del empate. Con transiciones rápidas y mucha intensidad ofensiva, Central logró ampliar la ventaja y manejar los tiempos del encuentro.
Independiente descontó y generó algo de incertidumbre en el cierre, pero el Canalla respondió rápidamente con un tercer gol que terminó sentenciando el resultado.
Clasificación y fiesta en Rosario
El pitazo final desató el festejo total en el Gigante de Arroyito. Rosario Central selló una clasificación muy importante y volvió a ilusionar a sus hinchas con una actuación sólida y contundente.
La gran figura de la noche fue Di María, que apareció en el momento clave con toda su categoría para liderar al equipo en un partido decisivo.



















































