La diputada nacional de La Libertad Avanza Karen Reichardt apuntó en redes sociales contra un hombre de fingir una discapacidad para cobrar beneficios, pero una investigación confirmó que su acusación era una fake news. La polémica comenzó cuando la legisladora compartió un video viral en el que se veía a un hombre desplazándose con andador y luego caminando con mayor soltura fuera de una entidad bancaria.
A partir de esas imágenes, Reichardt publicó un mensaje en el que pidió auditar las pensiones por discapacidad. “Si los ‘discapacitados’ que no son discapacitados dejaran de cobrar una pensión, quienes realmente tienen una discapacidad tendrían la cobertura que merecen”, escribió en su cuenta de X. Además, cerró su publicación con una frase que generó fuerte rechazo: “Una vergüenza lo de este hombre”.
La investigación que desmintió la acusación
Sin embargo, una verificación realizada por el sitio Chequeado concluyó que la versión difundida era falsa. El hombre del video no fingía una discapacidad motriz, sino que padece la enfermedad de Parkinson. Según el informe, se trata de José, un jubilado cordobés de 67 años, cuyo diagnóstico lo confirmó su médica de cabecera y respaldado con un Certificado Único de Discapacidad vigente.
Además, el medio indicó que no percibe una pensión por discapacidad, como se insinuó en redes, sino una jubilación común, dato corroborado mediante registros oficiales de Anses. La médica Patricia Quevedo explicó que el Parkinson puede provocar variaciones en la marcha y en la movilidad. Es decir, una persona puede mostrar momentos de mayor rigidez y otros de mejor desplazamiento.
Revuelo en redes y críticas a la diputada
Tras conocerse la desmentida, el caso generó un fuerte debate en redes sociales y múltiples cuestionamientos hacia Reichardt por haber difundido una acusación sin verificar los hechos. También se conoció el testimonio de un ex kinesiólogo del hombre filmado, quien confirmó que fue su paciente y señaló que esa forma de caminar es compatible con cuadros de Parkinson.
Familiares del jubilado remarcaron además el daño emocional provocado por la viralización del video y por las acusaciones públicas que recibió. El episodio volvió a poner en discusión la circulación de fake news en redes sociales y la responsabilidad de los dirigentes al momento de compartir contenidos sensibles sin chequeo previo.



















































