LeBron James volvió a demostrar por qué es una leyenda de la NBA. El alero de los Lakers de Los Ángeles anotó un triple salvador a falta de 13 segundos para el final del tiempo reglamentario y forzó la prórroga ante los Rockets de Houston, en un partido que terminó 112-108 y dejó a los angelinos a un paso de la clasificación a la siguiente ronda.
El equipo dirigido por Darvin Ham remontó una desventaja de seis puntos cuando quedaban menos de 30 segundos en el reloj. Con la serie 3-0 a su favor, los Lakers pueden sellar la barrida el domingo en Houston y avanzar a las semifinales de la Conferencia Oeste.
El show de LeBron y la reacción de los Lakers
LeBron James terminó con 29 puntos y 13 rebotes, pero su momento más brillante llegó cuando, tras robarle la pelota a Reed Sheppard, clavó un triple que empató el partido 101-101 y desató la locura en el estadio.

En la prórroga, Marcus Smart fue clave: sumó ocho puntos en ese tramo, incluido un triple y varios tiros libres decisivos. Smart cerró su planilla con 21 puntos y 10 asistencias, mientras que Rui Hachimura aportó 22 unidades.
Los Lakers habían arrancado el partido con una ventaja de 15 puntos, pero los Rockets, a pesar de no contar con Kevin Durant (fuera por un esguince de tobillo), dieron pelea hasta el final. Alperen Sengun fue la figura de Houston con 33 puntos y 16 rebotes, y Amen Thompson sumó 26 puntos y 11 rebotes.
Ahora, los Lakers tendrán la oportunidad de cerrar la serie el domingo y avanzar en las semifinales. Los Rockets, sin Durant, quedaron contra las cuerdas y necesitan un milagro para seguir con vida.
















































