Hoy se celebra el Día Mundial de la Astronomía. En rigor, esta es una de las dos instancias de una jornada que se repite cada año, y que en el 2026 se realiza este 25 de abril para luego repetirse el 19 de septiembre.
¿Por qué la astronomía tiene dos días especiales en el calendario, uno en primavera y otra en otoño? El objetivo es maximizar las oportunidades de observación del cielo y acercar esta ciencia al público general más allá de los hemisferios y de las condiciones climáticas. Además, habitualmente se celebra los días sábado más cercanos a la fase de cuatro creciente lunar.

Un detalle, antes de avanzar. En la Argentina existe, además, el Día Nacional de la Astronomía que se celebra el 24 de octubre para conmemorar la apertura del primer observatorio en el país, en el año 1871.
Día de la Astronomía: ¿cómo observar desde casa los encantos del cielo?
Diversas ciudades del mundo se suman este sábado a la agenda del Día de la Astronomía, con actividades organizadas por clubes especializados, museos, observatorios y planetarios que abren sus puertas para que interesados y curiosos de todas las edades echen mano a sus instrumentos diseñados para observar los encantos del cielo.
Además de esas propuestas, es posible sumarse a la movida sin salir de casa. Para conocer más al respecto, TN Tecno conversó con Eduardo Schaberger Poupeau, un argentino destacado en el ámbito de la astrofotografía por sus espectaculares capturas, incluyendo aquella que eternizó en imágenes los chorros de plasma que emite el Sol.

“Para ese tipo de fotografía, la del Sol, es importante saber que se requiere equipamiento muy específico. En ese caso utilicé un telescopio solar con un filtro de hidrógeno alfa, que permite observar la cromósfera, es decir, una capa distinta a la que vemos habitualmente”, explica. “Son complejos de fabricar y por eso también son muy costosos”, agrega.
– Por fuera de esos escenarios, ¿es posible observar el Sol de un modo más “barato”?
– Sí. existe una alternativa mucho más accesible para quienes quieren iniciarse en la observación solar: los filtros de lámina que se colocan delante de telescopios comunes. Son relativamente económicos; permiten observar y fotografiar la fotosfera del Sol donde aparecen las manchas solares. Los fenómenos más dinámicos como las erupciones, los filamentos o las eyecciones de plasma solo pueden registrarse con equipos especializados.
– ¿Qué ocurre con otros objetos en el espacio, diferentes del Sol? ¿Es posible ser parte de la astronomía con recursos más sencillos?
– Más allá de equipos avanzados, podemos dar los primeros pasos en astronomía simplemente con la observación a simple vista. No hace falta ningún equipo. Solo curiosidad, paciencia y ganas de mirar el cielo.

Hoy en día, hay herramientas que ayudan muchísimo. Por ejemplo, aplicaciones como Stellarium permiten identificar constelaciones, estrellas brillantes y planetas directamente desde el celular. Eso facilita mucho entender qué estamos viendo y empezar a familiarizarse con el cielo.
– ¿Es posible fotografiar planetas desde casa?
– Bueno, es cierto que desde las grandes ciudades esto se vuelve un poco más difícil por la contaminación lumínica, que limita la cantidad de estrellas visibles. Pero, aun así, hay objetos muy accesibles, como la Luna o los planetas más brillantes: Júpiter, Saturno, Venus o Marte en sus momentos de mayor cercanía.
Es decir, se puede, pero con algunas limitaciones. Los planetas, a diferencia del Sol, son objetos muy pequeños y están muy lejos. Con telescopios chicos se los puede observar, pero aparecen como pequeños discos luminosos.
Para empezar a ver detalles —como bandas en Júpiter, por ejemplo— ya se necesita un telescopio de mayor apertura. Con un equipo de unos 15 o 20 centímetros de diámetro (apertura del lente o espejo), se puede lograr una observación mucho más rica e incluso hacer fotografía planetaria con cierto nivel de detalle.
Es decir, no hace falta un equipo super profesional, pero sí cierto instrumental. Incluso así, sigue siendo mucho más accesible que, por ejemplo, la fotografía solar de alta resolución.
– Entonces, ¿tenés algún consejo para los interesados en adentrarse en astronomía?
– Mi recomendación es empezar de a poco y sin apurarse a comprar equipos caros. Primero, aprender el cielo: reconocer constelaciones, ubicar planetas, entender los movimientos. Eso ya es una experiencia muy enriquecedora.
Después, si el interés crece, se puede dar el salto a un telescopio sencillo o incluso a la astrofotografía básica. Hoy hay muchas opciones accesibles que permiten obtener buenos resultados sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados. En ese sentido, una de las grandes revoluciones actuales son los llamados telescopios inteligentes.
– ¿Telescopios inteligentes?, ¿cómo son y qué cambia respecto a los tradicionales?
– Son equipos muy compactos y fáciles de usar que integran en un solo dispositivo el telescopio, la cámara, la montura y la batería. No requieren cables ni configuraciones complejas, y se controlan directamente desde el celular.

Están pensados principalmente para fotografiar objetos de cielo profundo, como nebulosas y galaxias. Objetos como la Nebulosa de Orión o la Nebulosa Roseta, que visualmente se ven como manchas difusas, pueden capturarse con mucho detalle y color gracias a la capacidad de las cámaras de acumular luz.
Lo interesante es que todo el proceso está automatizado. El telescopio se alinea solo, ubica el objeto, toma múltiples imágenes y las apila en tiempo real. El usuario simplemente elige qué quiere fotografiar y ve cómo la imagen mejora progresivamente en la pantalla del celular.
Además, muchos de estos equipos incorporan filtros que ayudan a reducir el efecto de la contaminación lumínica, lo que permite obtener resultados incluso desde ciudades. También son muy portátiles, lo que facilita llevarlos a un cielo más oscuro o usarlos en viajes.
Por todo esto, representan un cambio enorme: hoy cualquier persona, sin experiencia previa, puede iniciarse en la astrofotografía y lograr resultados muy buenos con poco esfuerzo. Sin dudas, un equipo profesional sigue marcando la diferencia, pero la astrofotografía está más al alcance que nunca.
– En concreto, ¿por cuánta plata se consiguen?
Algunos de estos equipos, que integran todo en uno, tienen precios que rondan los 600 dólares en Estados Unidos, lo que los convierte en una puerta de entrada bastante accesible.
Detrás de celebraciones como el Día Mundial de la Astronomía hay personas como Eduardo, que hacen un culto de esta ciencia, en su día a día. Según nos cuenta, ahora persigue al cometa C/2025 R3 (Pan-STARRS), para intentar fotografiarlo.
“Viene mostrando un comportamiento interesante. Es un objeto desafiante porque se encuentra muy bajo en el horizonte, así que depende mucho de tener cielos completamente despejados, algo que no siempre acompaña”, explica.
Además, este exponente de la astrofotografía en la Argentina, cuenta que está embarcado en otro proyecto: generar una imagen en “altísimo detalle” de la Luna.
“La idea es crearla a partir de capturas tomadas a lo largo de varios días, cubriendo desde las primeras fases hasta la Luna llena. Para esto, tendré que combinar todas esas imágenes en una sola, donde se puedan apreciar con gran nivel de detalle los distintos relieves y cráteres de la superficie lunar”, observa y cierra con un comentario que deben atender los interesados en sumarse a este mundillo, en cualquiera de sus variantes.
“Este es un trabajo que requiere mucha planificación y también algo de suerte con el clima, porque implica varios días consecutivos de buenas condiciones. Pero justamente ese tipo de desafíos son los que hacen que la astrofotografía siga siendo tan apasionante”, cierra Schaberger Poupeau.
















































