El gobierno de Leandro Zdero promete eficiencia, resultados y lucha contra la “casta política”, sobre todo desde su pacto con Javier Milei y La Libertad Avanza. Sin embargo, un caso concreto desnuda una realidad incómoda: Julio Ferro, en menos de cuatro meses, acumuló cuatro cargos públicos distintos y distintos sueldos, todos pagados “con la tuya, contribuyente”.
Entre el 10 de diciembre de 2025 y el 10 de abril de 2026, Ferro fue subsecretario de Legal y Técnica; diputado provincial por apenas unas horas (juró y renunció el mismo 10 de diciembre); ministro de Gobierno; y desde hoy, secretario general de la Gobernación. Cuatro puestos en 120 días. Seguramente un récord mundial para mal de la política chaqueña.
Mientras Zdero anunciaba una “nueva etapa de gestión” con un reordenamiento de gabinete, lo que se vio fue un simple enroque: Ferro no sale del Estado, solo cambia de silla. Y siempre con un sueldo pagado por el contribuyente, esa misma “gente” que los libertarios dicen defender.
¿Un funcionario al que pasean por distintos lugares está realmente apto para ocupar esos cargos?. La inestabilidad y la falta de continuidad no parecen virtudes en un modelo que pregona orden y seriedad. Mientras Zdero habla de “acelerar resultados”, los hechos muestran a un dirigente reciclado una y otra vez, perpetuando la lógica de la casta política que tanto dicen combatir.
Ferro ya debería tener un récord Guinness: el funcionario más rotativo de la historia. El problema es que el premio se lo pagan todos los chaqueños.











































