El Gobierno del Chaco, encabezado por Leandro Zdero, oficializó la liquidación final de la empresa estatal Servicios Ferroviarios del Chaco (SEFECHA S.A.), en una decisión que no solo implica el cierre definitivo de la firma, sino también la consolidación de la desaparición del tren como servicio público en gran parte del interior provincial.
La medida, formalizada mediante el Decreto N° 410/2026, establece un aporte extraordinario de $848.214.465,90 para afrontar indemnizaciones, deudas laborales, compromisos impositivos y causas judiciales acumuladas durante años.
Pero más allá del dato administrativo, el cierre deja expuesta una problemática de fondo: el impacto directo sobre miles de chaqueños que dependían del tren como medio de transporte accesible.
Durante años, el servicio ferroviario fue una herramienta clsefechacierremarzo2026.jpgave para trabajadores que necesitaban trasladarse entre localidades, así como para estudiantes y familias del interior profundo. Era, en muchos casos, la única alternativa económica frente a un sistema de transporte cada vez más caro y limitado.
Hoy, con el tren fuera de funcionamiento y sin políticas que lo reemplacen, el costo del traslado recae completamente en el bolsillo de los usuarios, profundizando las desigualdades territoriales entre el centro urbano y las comunidades más alejadas.
En ese contexto, la liquidación de SEFECHA no aparece como un hecho aislado, sino como la confirmación de un modelo donde los servicios públicos en el interior se reducen, desaparecen o quedan librados a la lógica del mercado.
El origen de este proceso se remonta a 2010, cuando se transfirieron los servicios ferroviarios a la Nación. Desde entonces, la empresa quedó sin funciones reales, pero siguió existiendo formalmente y fue sostenida con fondos provinciales.
Ahora, el gobierno de Zdero avanza en su cierre definitivo, asumiendo un costo millonario sin que exista un plan claro para recuperar o reemplazar el servicio ferroviario en la provincia.
El resultado es doble: por un lado, el Estado chaqueño paga más de 848 millones de pesos para cerrar una empresa; por otro, los trabajadores y las comunidades del interior pierden definitivamente un servicio que garantizaba conectividad, acceso y oportunidades.
Porque mientras se liquida SEFECHA, lo que también se liquida es una herramienta histórica de integración territorial.
Y en un contexto de aumentos en tarifas de transporte y servicios, la ausencia del tren no solo se siente: se paga todos los días.
ESCHACO

















































