También convocó a dos ex concejales del PRO. Flores fue candidato a diputado nacional por la Coalición Cívica en octubre. “Está subestimando a los votantes”, dicen en La Cámpora.
Fernando Espinoza encaró una reestructuración de su gabinete en La Matanza y sumó a tres ex concejales del PRO, entre ellos Héctor ‘Toty’ Flores, un referente muy cercano a Elisa Carrió que supo ser diputado nacional de la Coalición Cívica.
Flores fue concejal hasta diciembre pasado, al igual que Jorge Lampa y Laura Grecco, las otras dos figuras de Juntos por el Cambio que se sumaron al gobierno de Espinoza. La medida del intendente no cayó bien en el peronismo.
Toty Flores fue candidato a diputado en octubre pasado en la lista de la Coalición Cívica que encabezaba Juan Manuel López. En esa pulseada compitió contra el peronismo. El dirigente -que conduce la cooperativa La Juanita de Laferrere- quedó a cargo de la Subsecretaría de Economía Social y Productiva.
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En tanto, Grecco asumió como subdelegada municipal de Villa Celina, mientras que Lampa se quedó con el cargo de subsecretario de Cultura y Educación.
No es la primera vez que Espinoza suma dirigentes de otros partidos. En diciembre de 2023 le dio el cargo de secretario de Planificación a Miguel Saredi, un referente del PRO que trabajó durante años para correr al peronismo del poder en La Matanza. Saredi habría sido clave para acercar a Flores, Grecco y Lampa.
En La Cámpora no cayeron nada bien las designaciones de Espinoza. “Habiendo tantos buenos compañeros peronistas en La Matanza, ir a buscar a los del PRO no tiene sentido”, dijo Facundo Tignanelli un diputado provincial muy cercano a Máximo Kirchner.
El legislador de La Cámpora tiene un armado territorial importante en ese distrito del conurbano y también aspiraciones a gobernarlo. Sus diferencias con Espinoza no son nuevas.
“Primero trajeron porteños a la gestión y ahora traen antiperonistas. Eso explica porque La Matanza está como está”, dijo Tignanelli y destacó problemas serios como la recolección de residuos. Además, recordó que la gestión de Espinoza tiene 250.000 millones en un plazo fijo que se podrían usar para resolver los problemas de los vecinos. Para el legislador, Espinoza “está subestimando a los votantes de La Matanza. Ellos votaron peronismo, pero designan antiperonistas para gobernar.
Da pena cómo algunos convencieron a Kicillof de que había que desdoblar la elección para garantizar los Concejos Deliberantes y ahora queda claro que ese nunca fue el problema.
“Da pena cómo algunos convencieron a Kicillof de que había que desdoblar la elección para garantizar los Concejos Deliberantes y ahora queda claro que ese nunca fue el problema”, cerró Tignanelli.
La relación de La Cámpora con Espinoza y Verónica Magario están en su peor momento. La vicegobernadora dejó de tener puentes con Cristina Kirchner cuando jugó a todo o nada para quedarse al frente del PJ bonaerense.
Hasta el año pasado, Cristina y Magario mantenía canales de diálogo abiertos, pero ess se fue desgastando cuando la vice comenzó a jugar fuerte para quedarse con el partido y empezar a promover a Kicillof como candidato a presidente.
El contrapunto ocurre además, cuando los intendentes peronistas comenzaron a meter presión a Axel Kicillof para voltear en la Legislatura la ley que limita las reelecciones de los jefes comunales tras dos mandatos consecutivos.
Espinoza es uno de los tantos jefes municipales que no tienen chance de reelegir por la norma que impide más de dos mandatos consecutivos. El intendente fue reelecto en 2019 y sucedió a Magario en el distrito. El año próximo probablemente la vicegobernadora vuelva a intentar regresar al distrito toda vez que no puede pelear por la gobernación.






































