En la primera reunión de Directorio con los nuevos representantes de los afiliados, el InSSSeP resolvió dejar sin efecto la cobertura total del Plan Cardio, un programa que garantizaba el 100 % de cobertura en medicamentos cardiológicos. Una decisión que no es técnica ni neutra: es política.
Este beneficio había sido una conquista sanitaria, fruto del trabajo conjunto entre profesionales del Instituto y representantes de los afiliados, orientada a cuidar la salud y mejorar la calidad de vida de quienes padecen enfermedades cardiovasculares. Su eliminación marca un retroceso en derechos y expone con crudeza la lógica de un modelo que prioriza el ajuste por sobre la salud.
📉 El Directorio informó que la cobertura continuará, pero reducida al 50 %. El argumento oficial habla de “revisión”, “rediseño”, “eficiencia” y “sustentabilidad”. En la práctica, el resultado es claro: los afiliados deberán pagar de su bolsillo la mitad de medicamentos esenciales, en un contexto de inflación persistente y salarios deteriorados.
Se sostiene que la cobertura total es “costosa” y que no existiría evidencia suficiente de beneficios proporcionales. Sin embargo, la experiencia sanitaria demuestra lo contrario: la cobertura integral previene complicaciones, reduce internaciones y evita costos mayores a futuro. Lo que se presenta como eficiencia es, en realidad, trasladar la crisis a los pacientes.
🏥 La salud como derecho, no como gasto
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en la Argentina. Limitar el acceso a medicamentos no es un rediseño: es un retroceso. En nombre de la “racionalización”, se debilitan programas que salvan vidas y se desmantelan políticas públicas que garantizaban derechos básicos.
Este recorte reproduce, a escala provincial, la lógica nacional impulsada por Javier Milei y replicada por Leandro Zdero: ajuste presupuestario, reducción de coberturas y desprotección social. Cuando la eficiencia se mide solo en números, la salud termina siendo la variable de ajuste.
📣 Abrir el debate es urgente. Porque detrás de cada porcentaje recortado hay personas, tratamientos interrumpidos y riesgos evitables. La pregunta es simple y necesaria: ¿qué modelo de Estado queremos cuando se trata de la vida?
—
📰 Diario Colonia Elisa













































