El festejo tiene este año un capítulo argentino. Tras la incorporación del mate al teclado de los celulares, una nueva iniciativa busca reunir apoyo para presentar ante Unicode la candidatura del sifón de soda.
Hoy, 17 de julio, es el Día Mundial del Emoji, una fecha dedicada a los pequeños símbolos que modificaron la forma de comunicarnos en los entornos digitales.
Desde simples corazones para expresar cariño, hasta caras enojadas, animales y banderas, los emojis ya son una extensión del lenguaje escrito: una sola figura puede modificar el tono de una frase, reemplazar una respuesta completa o transmitir una intención que resultaría difícil de expresar únicamente con palabras.
Creado en 2014 por Jeremy Burge, fundador de Emojipedia, el sitio especializado en documentar el origen, los diseños y los significados de estos caracteres, el Día Mundial del Emoji recuerda la fecha que aparece en el diseño utilizado por Apple en su app iCal, el antiguo calendario para computadoras Mac.

El festejo tiene este año un capítulo argentino. Tras la incorporación del mate 🧉 al teclado de los celulares, una nueva iniciativa busca reunir apoyo para presentar ante Unicode la candidatura del sifón de soda, un objeto asociado con las mesas familiares, los bares y los bodegones del país.
La historia de los emojis
La historia de los emojis comenzó hace ya varios años en Japón. En 1999, el diseñador Shigetaka Kurita desarrolló para la empresa de telecomunicaciones NTT DoCoMo una colección de 176 dibujos destinados a teléfonos celulares y dispositivos móviles.
Cada figura fue creada sobre una cuadrícula de 12 por 12 píxeles. El tamaño obligaba a representar una idea con pocos trazos y sin detalles innecesarios. Aquella colección incluía rostros, corazones, señales, objetos y fenómenos meteorológicos.
El propio nombre explica su función. “Emoji” combina las palabras japonesas “e”, que significa imagen, y “moji”, que significa carácter. Su parecido con el término inglés emotion es una coincidencia.
Antes de su llegada, los usuarios ya intentaban incorporar gestos a los mensajes mediante los emoticones. Esas expresiones se construían con signos de puntuación, como 🙂 para una sonrisa o 🙁 para mostrar tristeza.
Los emojis dieron un paso más: pasaron a ser caracteres digitales reconocidos por los sistemas operativos. Su expansión se aceleró con los teléfonos inteligentes, las redes sociales y las aplicaciones de mensajería.
Cuál es el emoji más usado del mundo
La cara con lágrimas de alegría 😂 ocupa el primer puesto de la última clasificación global publicada por el Consorcio Unicode. El símbolo concentra más del 5% del uso total registrado en los datos analizados por el organismo.
Su popularidad alcanzó uno de sus puntos más altos en 2015, cuando Oxford Dictionaries lo eligió como palabra del año. Fue la primera vez que un pictograma recibió esa distinción.
El corazón rojo ❤️ aparece en el segundo lugar. Su uso resulta más amplio que una declaración romántica: puede expresar afecto, apoyo, agradecimiento o entusiasmo, según el vínculo entre las personas y el contexto de la conversación.
La cara que se revuelca de risa 🤣 completa las primeras posiciones. El pulgar hacia arriba 👍, la cara que llora con fuerza 😭 y las manos juntas 🙏 aparecen entre los símbolos con mayor presencia en la clasificación.
El ranking de Unicode funciona como una referencia general y no como una medición actualizada en tiempo real. Las preferencias cambian según el país, la plataforma y la edad de los usuarios. Un emoji dominante en mensajes privados puede tener una presencia menor en publicaciones abiertas o comentarios de redes sociales.
También existen diferencias generacionales. La calavera 💀 desplazó a las caras sonrientes como señal de risa entre muchos usuarios jóvenes. La expresión remite a frases como “me muero de risa” o “estoy muerto”, utilizadas para reaccionar ante algo muy divertido.
Los significados ocultos de los emojis más misteriosos
La apariencia de un emoji no siempre permite conocer su verdadera intención. El significado oficial funciona como una referencia básica y el uso cotidiano puede sumar nuevas interpretaciones.
La cara al revés 🙃
Suele utilizarse para expresar ironía, sarcasmo, incomodidad o resignación. Puede acompañar una frase aparentemente positiva para indicar que la situación real es frustrante o absurda.
La cara al revés también se usa como respuesta: “todo salió perfecto 🙃” comunica una idea diferente de la que transmitirían esas mismas palabras sin el emoji.
La cara derretida 🫠
Su interpretación literal está vinculada con el calor extremo. En las conversaciones digitales también representa vergüenza, agotamiento o la sensación de perder el control mientras se intenta mantener una sonrisa.
El dibujo de un rostro que se transforma en un charco permite comunicar que una persona está abrumada o atravesando un momento incómodo.
La calavera 💀
El significado original está relacionado con la muerte. En las redes sociales y los chats se usa con frecuencia para señalar que algo provocó mucha risa.
También puede expresar frustración, sorpresa o una reacción exagerada. Su utilización como reemplazo de 😂 se extendió especialmente entre adolescentes y adultos jóvenes.
Los ojos 👀
Este símbolo puede indicar que alguien presta atención, espera una novedad o detectó algo sospechoso. En una conversación también sirve para marcar que una frase contiene un doble sentido.
En publicaciones de redes sociales, suele aparecer como señal de expectativa ante un anuncio, una revelación o una información que todavía no fue confirmada.
Las manos juntas 🙏
Su nombre oficial es “manos juntas”. Puede representar una oración, un pedido, agradecimiento, respeto o esperanza.
Durante años fue interpretado por algunos usuarios como dos personas chocando las manos y en Argentina se usa mucho para expresar “por favor” u “ojalá”.
Los destellos ✨
Los destellos se utilizan para destacar una palabra, celebrar algo o agregar énfasis visual a una frase. También pueden expresar sarcasmo cuando rodean una expresión utilizada de forma irónica.
Durante los últimos años comenzaron a asociarse con funciones de inteligencia artificial. Varias plataformas los emplean para identificar herramientas capaces de generar, modificar o resumir contenidos.
Del emoji del mate a la campaña por el sifón de soda
El mate 🧉 fue incorporado al estándar Unicode en 2019. La propuesta había sido desarrollada por un equipo surgido de Hacks/Hackers Buenos Aires junto con la organización Emojination.
El documento presentado ante Unicode destacó que el mate representa una práctica social extendida en Argentina, Uruguay, Paraguay, el sur de Brasil y otras regiones. La candidatura también explicó que la bebida se comparte y posee elementos visuales propios, como el recipiente, la yerba y la bombilla.
Su aprobación permitió que una costumbre sudamericana ingresara al teclado global. Cada compañía diseñó luego su propia versión del carácter, respetando la descripción establecida por Unicode.
El sifón de soda busca ahora recorrer un camino similar. El Instituto Verificador de Elaboración de Soda en Sifones lanzó esta semana una campaña para reunir firmas y respaldar una futura presentación ante el Consorcio Unicode.
La propuesta sostiene que el sifón forma parte de la cultura popular argentina y todavía carece de una representación específica. Quienes desean mencionarlo en una conversación deben recurrir a emojis de vasos, botellas, gotas o burbujas.
La petición pública constituye una forma de demostrar que existe interés por el símbolo. La cantidad de adhesiones no garantiza su incorporación. Unicode evalúa el uso esperado, la relevancia cultural, la claridad del diseño y la posibilidad de que el concepto ya pueda representarse mediante otro carácter.
El organismo recibe propuestas formales y solo una parte avanza hasta la aprobación. Una vez aceptado, el nuevo carácter debe incorporarse al estándar y luego ser adaptado por los sistemas operativos y las aplicaciones. Ese proceso puede extenderse durante varios meses.
El antecedente del mate muestra que una costumbre regional puede alcanzar los teclados de todo el mundo. La candidatura del sifón todavía se encuentra en su etapa inicial y deberá demostrar que su utilidad supera las fronteras argentinas.














































