Boca Juniors dejó escapar una oportunidad en Parque Patricios. El equipo de Fernando Gago empató 1-1 ante Vélez en el estadio Tomás Adolfo Ducó, en un partido en el que volvió a mostrar altibajos, poca continuidad en su juego y dificultades para sostener una ventaja.
El Xeneize encontró el gol en una de las mejores acciones de la noche. Valdés sacó un remate espectacular que se metió en el arco y le permitió a Boca ponerse en ventaja. Fue un golazo que parecía abrirle el camino a un triunfo necesario.
Pero Boca no logró aprovechar el envión. Con el marcador a favor, el equipo perdió intensidad y volvió a ceder terreno. Vélez creció, empezó a manejar más la pelota y encontró los espacios para llevar peligro contra el arco xeneize.
La reacción del Fortín tuvo premio. Ascacíbar apareció para marcar el 1-1 y devolverle a Vélez la ilusión de quedarse con los tres puntos. Boca, otra vez, quedó expuesto por su falta de consistencia y por no saber cerrar un partido que había comenzado ganando.
En el complemento, el encuentro se volvió más trabado y las situaciones claras aparecieron con cuentagotas. Boca intentó recuperar el control, pero le costó demasiado generar fútbol en los últimos metros. Hubo esfuerzo y voluntad, aunque faltó precisión para transformar esas intenciones en ocasiones concretas.
Vélez tampoco consiguió imponer una superioridad definitiva, pero terminó dejando una mejor imagen en varios pasajes del partido. El conjunto de Liniers entendió que podía lastimar y encontró en Ascacíbar al hombre que aprovechó la oportunidad.
El empate dejó sabor amargo en Boca. El equipo necesitaba ganar para recuperar confianza y terminó conformándose con un punto que vuelve a poner bajo la lupa su funcionamiento. El problema ya no parece ser solamente la falta de resultados: también preocupa la irregularidad de un equipo que por momentos domina y, en otros, desaparece del partido.
Para Boca, el 1-1 significa otra oportunidad perdida. El golazo de Valdés no alcanzó y Ascacíbar volvió a convertirse en protagonista con la camiseta de Vélez. El Xeneize deberá encontrar rápidamente una identidad futbolística si pretende volver a ser protagonista.

















































