Lugones quiso designar sus candidatos a dedo y Ramos Padilla juntó más de 100 jueces por su cuenta. Por la Bordó, van Gallo Tagle y la chaqueña Alcalá.
Alberto Lugones y el sector de Alejo Ramos Padilla consumaron este viernes la ruptura de la unidad en la lista Celeste de los jueces y ofrecerán dos boletas distintas en las elecciones de representantes para el Consejo de la Magistratura el próximo 8 de octubre.
La pelea se habría desatado porque Lugones, consejero con mandato a punto de vencer, se negaba a concederle un lugar al sector de Ramos Padilla, más identificado con el kirchnerismo. Esa corriente armó una asamblea el 12 de agosto pasado, reunió alrededor de 150 jueces e hizo músculo para exigirle al juez de San Martín y sus socios históricos, Claudio Kiper y Victoria Pérez Tognola, que no definan los postulantes a dedo.
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Fuentes judiciales comentaron a LPO que llegó a realizarse una reunión entre ambos espacios pero no hubo acuerdo. “Desde hace 5 años venimos reclamando participación en las listas pero los fundadores, que están hace 30 años, se creen los dueños de la Celeste y actúan como patrón de estancia”, dijo uno de los magistrados que promueve la candidatura de Gabriela Vázquez, miembro de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo y ex consejera, y Ramos Padilla, juez del Juzgado Federal Nº 1 de La Plata.
Del otro lado, que postula a Walter Venditti, integrante del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de San Martín, retrucan que la ruptura se produjo porque sus adversarios “sólo querían imponer sus candidatos”. “El sector profesional va con Venditti, el otro es pura ideología”, dicen con desprecio.
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Desde que la Corte Suprema enterró la ley de Cristina Kirchner, en el Consejo hay cuatro sillas para el estamento de los jueces. El padrón de la elección para el órgano político del Poder Judicial es relativamente pequeño: votarían alrededor de 690 magistrados.
Cerca de Lugones y Kiper, confían que prevalecerán sobre sus rivales internos y retendrán su lugar en el edificio de la calle Libertad 731. “Tenemos 120 avales y los disidentes tienen 90”, estiman. Sus rivales desafían: “Ya punteamos los votos, nos votan 150 y nos quedamos con el tercer lugar”.
Por eso, la asamblea de Vázquez y Ramos Padilla, con más de un centenar de jueces, puede ser determinante. En 2022, la lista Celeste coló a Lugones en el Consejo con 214 votos. Las otras dos bancas se repartieron en dos para la Bordó, con Diego Barroetaveña y Agustina Díaz Cordero, y la otra para Compromiso Judicial, con Alejandra Provítola.
En los tribunales de Retiro deslizan que la Celeste, que expresa ideas más cercanas al peronismo, podría perder la representación al dividirse.
Como sea, la Bordó competirá el próximo 8 de octubre con Marcelo Gallo Tagle, que ya fue presidente de la Asociación de Magistrados, y Rocío Alcalá, mientras que Compromiso Judicial llevaría en su nómina a Manuel Culotta, quien ya fue consejero, y María Eugenia Laiño.



















































