Lautaro Ruiz es profesor de música y luthier. El domingo a la noche estaba por viajar a La Plata cuando le negaron el embarque al colectivo y fue perseguido por un grupo de policías.
Un luthier y profesor de música denunció que varios policías lo golpearon durante horas el domingo a la noche en Santa Rosa, después de una discusión con un empleado de una compañía de colectivos de larga distancia.
De acuerdo con la denuncia de Lautaro Ruiz, todo empezó por la guitarra de un cliente. Él tenía pasaje para viajar en micro desde Santa Rosa hacia La Plata pero cuando estaba por abordar el vehículo le impidieron ingresar con el instrumento musical.
“Toda la vida viajé así”, aseguró Lautaro en un video que publicó en redes sociales y donde muestra moretones en sus ojos. El empleado llamó a la policía y ahí empezó lo que él describe como la peor noche de su vida.
Lautaro dice que pensó que los efectivos vendrían a calmar la situación, pero todo empeoró. “La Policía vino totalmente violenta”, relató. En un momento, intentó bajar la tensión de otra manera: “Les dije: ‘Disculpame, vamos a bajar un cambio. Voy a sacar mi teléfono y voy a grabar, así todos nos calmamos y queda todo registrado’”.
Al hacerlo, una de las policías le rompió el teléfono. Cuando Lautaro se lo “sacó de la mano”, los efectivos empezaron a gritar “violencia de género” y lo comenzaron a perseguir. “Me corrieron, pero nunca me iban a alcanzar. Y eso les molestaba también, porque encima de cínicos, les daba bronca que no me podían alcanzar”.
Lautaro intentó esconderse en una casa, sin éxito. “Me agarraron y me acribillaron entre dos. Uno me reventó los ojos a piñones. La otra policía dijo: ‘Pará, no le pegues en los ojos’. Y me empezó a ahorcar con la rodilla en el cogote durante un minuto. Pensé que me iba a matar”.
Después llegaron ocho efectivos más. “Me estuvieron pateando en el suelo durante diez minutos en la plaza del Mapa. Me subieron al auto y me siguieron dando piñas en la cabeza hasta la seccional primera”. Ya en la jefatura, según su relato, la violencia continuó con lo que él describe como “métodos de tortura”. “Me hacían poner en poses, me pegaban rodillazos en la columna vertebral, me saltaban en las costillas. Se reían con cinismo. En estos días, es muy preocupante que pase algo así”.
“Estoy contento de no haberme muerto”
Lautaro ya realizó todas las denuncias correspondientes y presentó la documentación ante la Justicia. Ahora pide que alguien lo ayude a identificar a los efectivos que intervinieron. “Me encantaría encontrar los nombres de estos oficiales que, con la premisa de la violencia de género, me reventaron los ojos, me reventaron los pulmones”, reclamó. El luthier lamentó que por “alzar un poquito la voz”, lo hayan tratado de esa manera.
Más allá del golpe físico, lo que más le preocupa es el mensaje que el episodio deja. “Yo soy un tipo fuerte. Gracias a mi familia y al esfuerzo de la vida pude estudiar y hoy me dedico a ayudar a personas. Que vengan estos tipos que no tienen corazón y solo tienen violencia… es alarmante”.
Al final del video, Lautaro cerró con una frase que resume lo que sintió al llegar a su casa: “Estoy contento por mi familia, de que no me morí y pude volver”.

















































