En una conferencia atravesada por la presión social y los interrogantes sobre el rol policial, el fiscal de Derechos Humanos Luciano Santos admitió que efectivos podrían terminar imputados en la causa por la desaparición de Axel González. La frase llegó mientras la Procuración anunciaba un nuevo Equipo Fiscal Especial para reforzar la investigación.
A casi dos semanas de la desaparición de Axel Alejandro González, el joven de 21 años visto por última vez en Fontana durante la madrugada del 17 de mayo, la investigación sumó este viernes una declaración oficial que podría marcar el rumbo de la causa: el Ministerio Público Fiscal no descartó posibles imputaciones a policías.
La afirmación surgió durante una conferencia de prensa encabezada por el Procurador General Jorge Canteros, el Adjunto Miguel Fonteina, el fiscal de Derechos Humanos Luciano Santos, la fiscal Julieta Arolfo y la fiscal de Cámara Noelia Encinas, en la que se oficializó la creación de un Equipo Fiscal Especial (EFE) para investigar el caso.
Consultado sobre la situación procesal de efectivos policiales que estuvieron de guardia la noche en que Axel desapareció, Santos confirmó que todavía no fueron llamados a declarar, aunque sí fueron notificados formalmente sobre actuaciones judiciales para que puedan designar abogados defensores.
La pregunta fue directa: si podían terminar imputados. La respuesta también. “Posiblemente”, respondió el fiscal, sin avanzar en mayores precisiones.
La pista policial sigue bajo análisis
La declaración buscó despejar una de las principales críticas de la familia de Axel y del Comité para la Prevención de la Tortura del Chaco: la presunta falta de investigación sobre el accionar policial. Santos insistió en que ninguna hipótesis está descartada, incluida la que involucra a personal policial.
“No descartamos ninguna hipótesis, no descartamos ningún testigo”, sostuvo el fiscal, quien explicó que desde los primeros días de la investigación fueron secuestrados celulares, armas reglamentarias, prendas de vestir y otros elementos pertenecientes a efectivos que estuvieron de servicio durante la madrugada del 17 de mayo.
Además, confirmó que esos dispositivos serán peritados por Gendarmería Nacional, luego de una autorización gestionada con el Ministerio de Seguridad de la Nación. La medida incluye teléfonos de policías sindicados y de toda la guardia policial que prestó funciones esa noche en la Comisaría Segunda de Fontana.
“No estaban apagados ninguno de los GPS”, añadió Santos, en referencia a los patrulleros que operaron en la zona, una línea de prueba considerada clave para reconstruir movimientos y horarios.
Un nuevo equipo fiscal para una causa compleja
En paralelo, la Procuración General oficializó la conformación de un equipo especial para centralizar y reforzar la investigación. La dirección del expediente quedará a cargo de Julieta Arolfo, fiscal del Equipo Fiscal N°14, mientras que Luciano Santos continuará interviniendo desde la Fiscalía Especial de Derechos Humanos. La coordinación general estará bajo la órbita de Noelia Encinas, fiscal de Cámara. La decisión fue formalizada a través de la Resolución N°49/26 firmada por el procurador general Jorge Canteros.
“Una desaparición de un joven de 21 años en democracia es algo que nos hiere, que nos lastima y no puede pasar desapercibido. Esto se tiene que resolver y se tiene que aclarar”, expresó Canteros, en una de las declaraciones más contundentes de la jornada.
El Procurador aclaró que la continuidad de Santos dentro del nuevo esquema responde justamente a que la hipótesis policial sigue abierta. “No está descartada ninguna de las líneas investigativas que se vienen siguiendo”, remarcó.
Testimonios contradictorios y cautela
Durante la conferencia, Santos también reveló que en los primeros días de investigación surgieron “serias contradicciones” entre testigos y personas que estuvieron con Axel antes de su desaparición.
Esa situación, explicó, fue uno de los factores que derivó en detenciones y en la profundización de distintas líneas investigativas sobre civiles. Sin embargo, evitó brindar detalles sobre medidas concretas o información sensible.
“Estamos en un momento crítico de la investigación y debemos dar pasos firmes y sólidos”, sostuvo, al pedir cautela en el manejo de datos públicos para evitar afectar la pesquisa.
En la misma línea, Encinas anticipó que mantendrá una política de fuerte reserva sobre las pruebas. “No es política de esta fiscal ventilar medios de prueba porque no me gusta comprometer las investigaciones”, afirmó.
En otro punto relevante de la conferencia, el Procurador Adjunto mencionó la posibilidad de ofrecer una recompensa a quienes aporten información, tal como se hizo en casos anteriores de trascendencia en la provincia. También instó a quienes teman represalias a acercarse a las oficinas fiscales bajo la figura de testigo protegido con identidad reservada.
La Procuración informó además que más de 200 efectivos de la Policía del Chaco continúan realizando rastrillajes. Según Fonteina, la familia de Axel no reconoció ninguno de los objetos secuestrados hasta el momento como pertenencias del joven, lo que obliga a la investigación a seguir ampliando su búsqueda de evidencia material.



















































