Lo hizo a través del secretario de Defensa, Pete Hegseth, durante una reunión en Panamá de la Coalición de las Américas contra los Cárteles.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, pidió “encarecidamente” a la Argentina y a otros socios de una coalición latinoamericana antidrogas abandonar la Corte Penal Internacional (CPI), al asegurar que representa un “peligro” para la soberanía.
Lo hizo durante una reunión en Panamá de la llamada Coalición de las Américas contra los Cárteles creada por Trump e integrada por 19 países, entre ellos la Argentina.
Estados Unidos no reconoce la jurisdicción de este tribunal permanente con sede en La Haya y que la Argentina adhirió en 2001.
La CPI es una “amenaza” y por eso “animo encarecidamente” a los países de la alianza a “abandonar” este organismo, instó Hegseth en Panamá.
Se trata de un tribunal creado en 1998 y que entró en vigor a principios de este siglo a través del Estatuto de Roma. Está encargado de juzgar a personas acusadas de crímenes graves como genocidio, delitos de guerra y de lesa humanidad.
En total 125 países ratificaron el estatuto. Además de Estados Unidos, no lo hicieron ni Rusia ni Israel, entre otros.
Qué es la Coalición de las Américas contra los Cárteles
La llamada Coalición de las Américas contra los Cárteles creada por Trump está integrada por 19 países, entre ellos Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras y Perú.
La coalición, también conocida como Escudo de las Américas, fue presentada oficialmente en marzo pasado para enfrentar las amenazas del narcotráfico en la región. Hoy Colombia autorizó a Estados Unidos a participar en operaciones militares conjuntas en su territorio contra el tráfico de drogas.
El jefe del Pentágono planteó su solicitud en el marco de los esfuerzos del presidente estadounidense contra el narcotráfico, que incluyen desde hace casi un año bombardeos contra supuestas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico.

Esos ataques causaron unos 215 muertos en unos 53 ataques, según un conteo de la AFP.
Juristas internacionales y organizaciones de defensa de los derechos humanos denuncian esas muertes como ejecuciones extrajudiciales, un crimen cuya investigación es facultad de la CPI.
“La izquierda internacional, junto con sus cómplices en los medios de izquierda, está conspirando para intentar imponer de manera ilegal la jurisdicción de la Corte Penal Internacional sobre el personal y las operaciones militares de los Estados Unidos y de nuestros socios”, añadió.
El gobierno estadounidense impuso sanciones -con prohibición de viaje a Estados Unidos y congelación de activos en este país- a varios jueces y fiscales de la CPI, principalmente debido a sus investigaciones sobre Israel, uno de sus aliados clave.
Hegseth aseguró que los bombardeos en altamar provocaron una “caída récord” en el tránsito de dichas embarcaciones.
“No existe ninguna base legítima para el intento ilegal de acaparar poder de la CPI”, afirmó el secretario. “Es llamativo que este llamado tribunal y otros organismos globalistas socaven nuestros esfuerzos, pero no hagan nada para responsabilizar a verdaderos terroristas y verdaderos tiranos”, subrayó.
(Con información de AFP)















































