Tanya Hutchison creyó que iba a participar de una publicidad, pero terminó apareciendo en una de las películas más esperadas de 2026.
Luego de dos décadas de espera, el pasado 30 de abril se estrenó “El diablo viste a la moda 2”, la secuela de la película protagonizada por Anne Hathaway y Meryl Streep. Sin embargo, más allá de la trama, llamó la atención la particular historia de uno de los personajes extra.
La historia de la azafata que llegó por sorpresa a Hollywood
Se trata de Tanya Hutchison, una azafata de United Airlines que audicionó para participar de un video de seguridad aérea. Sin embargo, tiempo después la llamaron y le comunicaron que formaría parte de una película de Hollywood.
“Mandé un video y, después, el día de mi cumpleaños, United me volvió a llamar. Me dijeron: ‘¡Felicitaciones!’. Yo pensé que había conseguido el papel para el video de seguridad. Estaba feliz. Pero después me dijeron: ‘Vas a aparecer en una película’. Y yo reaccioné: ‘¿Qué?’”, contó Hutchison en diálogo con la revista People.

Cómo es la escena en la que aparece la azafata
Hutchison aparece en la película en una breve escena dentro de un avión junto a Meryl Streep, Anne Hathaway y Stanley Tucci. Allí debe comunicarle a Miranda Priestly, interpretada por Streep, que no hay champagne disponible en clase económica.
Según detalló la azafata, este tipo de pedidos sucede con frecuencia en la vida real. “Ocurren todo el tiempo. A veces quiero decir: ‘Esto es un avión, no un restaurante’”, contó Hutchison.
Además, reveló cómo fue compartir set con estrellas de Hollywood. “Te das cuenta de que son personas normales, muy amables y que quieren que te sientas cómodo. Pero son tan icónicos que igual te ponés nervioso y sentís que el corazón te late fuerte”, expresó.

Cuánto recaudó la película desde su estreno
Desde su estreno, “El diablo viste a la moda 2” se convirtió en una de las películas más vistas del año en el cine. En sus primeras semanas, superó los 433 millones de dólares a nivel mundial, con un presupuesto estimado de 100 millones, y dejó atrás los 326,5 millones que recaudó la primera entrega.







