Desde lo kawaii hasta lo sado, la artista desplegó looks angelicales, collage y estilismos de fuerte impronta visual.
María Becerra lleva su universo a lo más alto y se presentará en el Arena de Buenos Aires con un show de su nuevo álbum “Quimera” los días 13 y 14 de noviembre. La artista apostó por una propuesta conceptual que muestra distintas versiones de sí misma.
El espectáculo apela a la fantasía, tecnología y puesta de vestuario teatral de alto impacto
En uno de sus alter egos, Becerra adopta una impronta inspirada en el manga: con un estilo kawaii, presentó un look de remera manga larga blanca de textura con estampas infantiles y una falda de jean abstracta repleta de accesorios cute, sumó una peluca violeta intervenida con moños celestes y rosados.

Luce un make up recargado, en tonos lavanda. Con sombras metalizadas y lentes de contacto púrpura, terminó de construir una imagen que remitíó a un animé futurista en clave urbana.
El contraste llega con un estilismo angelical: la cantante usa un corsét artesanal en tono marfil, que presentó encaje en su confección y detalles contructivos, acordonado central, lazos de razo y una silueta estructurada.

El estilismo deja ver sus tatuajes, integrándolos al concepto visual, mientras el beauty look apostó por la luminosidad: piel pulida, labios nude y pelo lacio con raya al medio.
La intensidad vuelve a subir con una versión más oscura y desafiante: apostó por un look sado, María eligió un corsét de escote pronunciado en cuero negro con hebillas, tachas y correas metálicas.

Sumó a su estilo provocador, un make up que se volvió protagonista con un cat-eye extremo y labios rojo intenso, mientras el pelo presentó raya al costado y ondas pequeñas en tendencia.
Su ultimo personaje, juega con el estilo collage desde una mirada irónica: Un outfit que reinterpreta un uniforme escolar en clave ejecutiva: vestido gris a rayas brillantes con falda tableada, camisa blanca de mangas cortas abullonadas y corbata celeste.

Como accesorio, sumó anteojos de marco negro para un aire más intelectual. El beauty look contó con ondas suaves en las puntas y make up en tonos tierra junto a rubor rosado que completaron el total look. Otro detalle destacado, fueron sus tatuajes y manos con unas largas en tono metalizado.







