Una nutricionista española resaltó los beneficios de este ingrediente y reveló cuáles son sus posibles efectos positivos para la salud.
El vinagre de manzana se obtiene mediante un proceso de fermentación de las manzanas, en el que los azúcares se transforman primero en alcohol y posteriormente en ácido acético, un componente que se relaciona con algunos de sus posibles efectos digestivos. Sin embargo, su uso no es tan simple ni universal como a veces se sugiere en internet.
En los últimos años se puso de moda a través de redes sociales una práctica que algunas personas comenzaron a llevar a cabo y se trata de empezar el día con un vaso de agua con vinagre de manzana porque sería un “hábito saludable” capaz de mejorar la digestión, ayudar a la hinchazón o incluso aportar beneficios metabólicos.
Esta tendencia convirtió a un ingrediente de cocina tradicional en un protagonista del bienestar diario, aunque no siempre con una base científica sólida detrás de todas las afirmaciones que circulan. Es importante destacar que ningún alimento por sí solo mejora algún aspecto del organismo y que, aunque sea beneficioso, no es recomendable para todo el mundo.

¿Puede ser beneficioso para la digestión?
La experta en salud digestiva, Andrea Valls, autora de ‘¿Qué puedo hacer si me duele la barriga?’ explicó en un vídeo que compartió en redes sociales que en determinados casos podría tener un papel interesante: “El vinagre de manzana puede ayudarnos a mejorar la digestión, sobre todo cuando hay poca acidez en el estómago, ya que facilita que la comida se descomponga mejor”. Es decir, en personas con baja producción de ácido gástrico, este pequeño aporte externo podría favorecer una digestión más eficiente.
A raíz de esto, se popularizó la idea de tomarlo diluido en agua antes de las comidas. De hecho, la propia Andrea Valls lo recomienda y, de esta manera, el sabor no es tan fuerte. En redes sociales también se repite la idea de que tomar vinagre de manzana por la mañana “prepara” el estómago para el día y, en línea con esta percepción, se difunde el mensaje de que “un chorrito de vinagre de manzana antes de comer hace que el estómago esté un poquito más ácido y esto ayuda a romper y deshacer mejor la comida. Así, la digestión va más fluida y tienes menos pesadez, reduciendo algunos síntomas relacionados como gases e hinchazón”.
Desde el punto de vista fisiológico, se cree que el ácido acético podría aumentar ligeramente la acidez del estómago, lo que ayudaría a descomponer mejor los alimentos, especialmente comidas más pesadas o ricas en grasa. Algunas personas refieren sentirse menos hinchadas o con menor sensación de pesadez tras su consumo, aunque estos efectos no son iguales para todo el mundo y dependen de múltiples factores como la dieta general o el estrés.
Sin embargo, la especialista recuerda que no es una solución mágica ni adecuada para todo el mundo: “Debe consultarse con un nutricionista ya que en algunas cosas no es recomendable, por ejemplo, si tienes reflujo, ardor, gastritis o úlceras”. Por eso, su uso debe ser siempre prudente y contextualizado y, aunque hay modas que se quedan en eso, el vinagre de manzana puede ser una herramienta más dentro del cuidado digestivo en personas sanas y bien informadas, pero es importante recordar que no sustituye una alimentación equilibrada ni un estilo de vida saludable.

















































