El organismo advirtió acerca de la rápida propagación de la variante Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda.
Tras el nuevo brote de ébola en África que ya alcanzó los 88 muertos y al menos 246 casos sospechosos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró este domingo que se trata de una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Desde el organismo aclararon que el brote “no cumple con los criterios” para ser considerado una pandemia. De acuerdo con el Reglamento Sanitario Internacional (RSI), la Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (ESPII) representaba el máximo nivel de alerta sanitaria, hasta junio de 2024 cuando se incorporó una categoría superior: la “emergencia debida a una pandemia”.
Los paises afectados por la variante Bundibugyo de la enfermedad son la República Democrática del Congo y Uganda. Esta cepa del ébola no tiene tratamiento actualmente, y según el organismo, corre el riesgo de extenderse más allá de estas regiones.

Por su parte, el Ministerio de Salud congoleño advirtió sobre la gravedad de la situación y confirmó que se trata del brote número 17 de ébola en el país desde que el virus fue identificado por primera vez en 1976.
Según la OMS, el escenario podría ser “mucho mayor” debido al alto índice de positividad en las muestras analizadas y al aumento de casos sospechosos que se reportaron en los últimos días.
Frente al avance del brote, el organismo pidió reforzar los controles fronterizos, aislar inmediatamente a los casos confirmados y monitorear a los contactos estrechos. Sin embargo, aclaró que no recomienda cerrar fronteras ni restringir el comercio internacional.
El ébola provoca fiebre, dolores corporales, vómitos y diarrea, y se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas por la enfermedad.

















































