Mientras el furor por el álbum del Mundial crece en todo el mundo, la FIFA confirmó un cambio histórico en el negocio de los coleccionables: Fanatics, a través de Topps, reemplazará a Panini como licenciataria oficial de figuritas, álbumes y cartas coleccionables a partir de 2031. La decisión marcará el final de una era para el coleccionismo futbolero.
La empresa italiana estuvo ligada a los álbumes de los Mundiales desde México 1970 y mantuvo los derechos de manera ininterrumpida, salvo en Estados Unidos 1994. De esta manera, el torneo de 2030 será el último bajo el sello de Panini, que durante casi seis décadas construyó una fuerte identificación cultural alrededor de las figuritas mundialistas.

El acuerdo entre FIFA y Fanatics contempla una licencia exclusiva a largo plazo para producir cromos, stickers y trading cards de la Copa del Mundo y otros torneos organizados por la entidad.
En ese contexto, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, explicó en diálogo con The Athletic que la alianza busca modernizar el mercado de artículos coleccionables y fortalecer el vínculo entre los hinchas, las selecciones y los jugadores. Además, destacó que el convenio abrirá una nueva fuente de ingresos comerciales para el organismo que se volcarán en inversiones para el futbol.
Por su parte, Michael Rubin, director ejecutivo de Fanatics, aseguró que el objetivo es expandir el negocio a escala global a partir del impacto de la Copa del Mundo. Actualmente, cerca del 85 % del mercado de coleccionables de la compañía está concentrado en Estados Unidos, por lo que el fútbol aparece como su principal apuesta de crecimiento internacional.
Qué cambios prepara Topps
Entre las principales novedades anunciadas aparece la incorporación de las tarjetas autografiadas “Debut Patch”, un formato ya utilizado en ligas estadounidenses como la NFL, la NBA y la MLB.
El sistema consiste en retirar y autenticar un parche utilizado por un futbolista durante su debut en un Mundial para luego integrarlo dentro de una carta firmada por el propio jugador. Según adelantó Infantino, este tipo de programas comenzará a implementarse incluso antes de la entrada oficial del acuerdo en 2031.

Además, Fanatics se comprometió a donar artículos de colección por un valor superior a los 150 millones de dólares para niños de distintos países durante la vigencia del convenio.
El conflicto entre Fanatics y Panini
Ambas compañías mantienen una fuerte disputa judicial. Panini acusa a Fanatics de prácticas monopólicas y anticompetitivas por concentrar gran parte de las licencias deportivas del mercado. Fanatics, en tanto, rechazó las acusaciones y respondió con una contrademanda, en la que señala a la empresa italiana por supuestas maniobras comerciales desleales durante las negociaciones entre ambas firmas.
Es que la pérdida de la licencia de la FIFA llega en un momento delicado para Panini. Según documentos revelados por The Athletic, la compañía había analizado vender la empresa en 2025 y apostaba a que el impacto económico del Mundial ayudara a elevar su valuación.
La firma italiana aseguró haber generado cerca de 720 millones de dólares en ventas netas con los productos del Mundial de Qatar 2022, la colección más exitosa de su historia. Además, proyectaba ingresos de 1480 millones de dólares para el Mundial 2026 y de 1500 millones para la edición de 2030.

Sin embargo, el crecimiento de Fanatics modificó el escenario global del negocio. La empresa estadounidense prevé superar los 4000 millones de dólares en ingresos por coleccionables en 2026 y ya concentra derechos exclusivos de varias de las principales competencias deportivas del mundo, entre ellas la NBA, NFL, MLB, Premier League y Fórmula 1.















































