La Justicia ordenó bloquear en todo el país la plataforma global de apuestas financieras donde se anticipó el dato de inflación antes de que lo difundiera el Indec
Toto Caputo sumó un nuevo problema: llas sospechas que hay filtración de los datos de inflación del Indec para operar con información privilegiada en el mercado. La Justicia porteña ordenó bloquear en todo el país el acceso a Polymarket, una plataforma global de “mercados de predicción” que en los últimos días quedó en el centro de una polémica por movimientos sospechosos vinculados al dato de inflación. La decisión abrió una trama donde se cruzan apuestas, información privilegiada y operaciones financieras.
La resolución fue dictada por el Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº31, a cargo de Susana Parada, tras una investigación impulsada por la Fiscalía Especializada en Juegos de Azar de la Ciudad. La causa se inició por una denuncia de la Lotería de la Ciudad (LOTBA), que detectó que la plataforma operaba en Argentina sin autorización. El fiscal Juan Rozas impulsó la investigación que derivó en el bloqueo del sitio en todo el territorio nacional.
La medida ordena a los proveedores de internet impedir el acceso a la página y también instruye a Google y Apple a retirar la aplicación de sus tiendas digitales para usuarios argentinos. La Justicia concluyó que el sistema funcionaba en los hechos como una casa de apuestas online encubierta bajo el formato de “mercado de predicciones”.
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El argumento central es que la plataforma permitía apostar dinero real -mediante criptomonedas o tarjetas- sobre acontecimientos futuros. Desde elecciones hasta guerras. También sobre variables económicas. Y lo hacía sin controles de identidad ni verificación de edad, lo que para la fiscalía generaba “riesgos significativos para los usuarios”.
Pero el disparador político y financiero de la medida fue otro episodio. Minutos antes de que el Indec difundiera el dato de inflación de febrero, en Polymarket se registró un abrupto cambio en las apuestas que terminó coincidiendo con el número oficial, tal como reveló el diario La Nación. Ese movimiento encendió alarmas en el mercado local. La sospecha: que alguien estaba apostando con información que todavía no era pública.
La Justicia porteña ordenó bloquear en todo el país el acceso a Polymarket, una plataforma global de “mercados de predicción” que en los últimos días quedó en el centro de una polémica por movimientos sospechosos vinculados al dato de inflación. La decisión abrió una trama donde se cruzan apuestas, información privilegiada y operaciones financieras.
Ese episodio se conecta con otro fenómeno que inquieta a operadores del mercado de deuda. En las horas previas a la difusión de la inflación que dio más alto de lo esperado hubo un inusual interés de operadores del mercado por los bonos que ajustan por CER, esto es, por infalción. En la City comenzaron a preguntarse si detrás de esas operaciones hay jugadores que acceden a información anticipada y la utilizan para posicionarse antes que el resto.
La hipótesis que circula entre operadores es que las plataformas de apuestas funcionan como un termómetro paralelo del mercado. Allí aparecen señales que luego se replican en bonos o activos financieros. “Cuando ves movimientos raros en apuestas económicas, muchas veces el dinero grande ya está jugando en otro lado”, comentó a LPO un operador de una ALyC que sigue de cerca esos flujos.
Polymarket funciona como un mercado financiero simplificado. Cada evento tiene dos posiciones posibles: “sí” o “no”. El precio de cada opción se mueve entre 0 y 1 dólar según la demanda. Si el evento ocurre, la apuesta paga un dólar. Si no ocurre, se pierde todo. Es el mismo mecanismo que utilizan algunos derivados financieros, pero aplicado a acontecimientos políticos, económicos o geopolíticos.
La plataforma nació durante la pandemia y creció con rapidez en Estados Unidos y Europa. Con el tiempo se convirtió en una especie de bolsa global de predicciones. Allí se puede apostar desde el resultado de una elección hasta si estallará un conflicto armado o si la Fed subirá las tasas.
Esa lógica explica por qué el episodio argentino generó tanto ruido. Cuando una plataforma de apuestas empieza a anticipar datos macroeconómicos antes que los organismos oficiales, el problema deja de ser tecnológico y pasa a ser institucional. En términos simples: alguien podría estar monetizando información que debería permanecer bajo reserva hasta su publicación oficial.
La decisión judicial de bloquear Polymarket coloca a Argentina como el primer país de América Latina en aplicar una medida de este tipo. Pero la historia es más compleja. En internet, los bloqueos siempre tienen una grieta: las VPN, una aplicación que permite simular que el usuario está en otro país y así sortear los filtros.
Como sea, el fenómeno no se limita a lo doméstico. En Polymarket también se apuesta sobre la guerra en merdio oriente en tiempo real. La reciente escalada entre Israel e Irán mostró hasta qué punto estos mercados pueden mezclarse con información sensible.
Días atrás, un periodista israelí del diario The Times of Israel comenzó a recibir amenazas después de informar sobre el impacto de un misil iraní cerca de Jerusalén, tal como contó el sitio Mosca. El motivo era brutalmente simple: su noticia había hecho perder millones de dólares a apostadores que habían jugado a que ese ataque no ocurriría. En esa apuesta puntual se movieron alrededor de 14 millones de dólares














































