La agencia federal pidió acceder a los registros relacionados con la revisión de más de 2,1 millones de votos en un condado clave, abriendo una nueva etapa en la investigación sobre las elecciones en las que Joe Biden venció a Donald Trump hace casi seis años
El FBI ha dado un nuevo paso en su investigación sobre las presuntas irregularidades en las elecciones presidenciales de 2020, al solicitar formalmente registros relacionados con la auditoría electoral realizada en el condado de Maricopa, Arizona.
Este requerimiento, dirigido al Senado estatal, marca la expansión de la pesquisa federal a otro estado clave en la contienda entre Donald Trump y Joseph Biden.
El FBI pidió registros al Senado de Arizona relativos a la auditoría electoral de Maricopa. En ese condado, se recontaron más de 2,1 millones de votos tras la derrota de Trump frente a Biden.
El proceso, ejecutado por la empresa Cyber Ninjas a instancias de legisladores republicanos, concluyó en septiembre de 2021 con un informe final que no identificó pruebas de fraude significativo.
La citación fue confirmada por Warren Petersen, presidente republicano del Senado de Arizona, quien indicó que entregó la documentación solicitada.
Los registros corresponden a la auditoría promovida por el Senado estatal tras denuncias de fraude electoral en Maricopa.
La intervención del FBI en Arizona ocurre en simultáneo con medidas tomadas en otros estados. En enero, agentes federales ejecutaron una orden de registro en la oficina electoral del condado de Fulton, Georgia, donde incautaron documentos relacionados con la votación de 2020.
En ese caso, la investigación se inició a partir de una recomendación de Kurt Olsen, director de seguridad e integridad electoral de la Casa Blanca, bajo la supervisión del fiscal federal Thomas Albus del Distrito Este de Misuri.
En Arizona, la citación federal tiene como objetivo acceder a información detallada respecto a la auditoría ordenada por el Senado: una revisión de más de 2,1 millones de votos emitidos en Maricopa, gestionada por Cyber Ninjas a pedido de legisladores republicanos y por exigencia de seguidores de Trump, quienes denunciaron fraude tras la estrecha derrota en el estado.
El informe final de la auditoría, presentado en septiembre de 2021, estableció que no existieron pruebas de fraude significativo.
Por el contrario, el recuento reveló 99 votos adicionales para Biden y 261 menos para Trump en Maricopa, reforzando el resultado original.
La notificación de la intervención federal fue celebrada por Trump, quien publicó en su cuenta oficial: “FBI secretly seizes election records from Arizona’s largest county as voting probe expands”.

La destrucción de papeletas y el acceso a los datos digitales
Una parte importante de las papeletas físicas auditadas por Cyber Ninjas fue destruida posteriormente, conforme a las prácticas habituales de la gestión electoral.
No obstante, el condado de Maricopa entregó al Senado estatal un archivo digital de ocho terabytes con imágenes de las papeletas y otros datos, los cuales—según autoridades electorales—terminaron almacenados en una cabaña en Montana.
La citación federal también incluiría la búsqueda de registros adicionales, incluso algunos relacionados con el proceso electoral de 2024; no queda claro por qué el Senado estatal dispondría de esos documentos.
Respuestas políticas y tensiones legales
El presidente Trump celebró la acción del FBI, interpretándola como un respaldo a sus denuncias de fraude. Por su parte, funcionarios demócratas del condado de Fulton han rechazado las acusaciones y sostienen que investigaciones previas no encontraron pruebas de manipulación.
Estos funcionarios emprendieron acciones legales para exigir la devolución de los registros electorales incautados por el Departamento de Justicia en Georgia, subrayando la legitimidad del recuento de votos realizado en 2020.

El trasfondo de la auditoría y las motivaciones de los actores
La auditoría de Maricopa fue iniciativa del Senado estatal, dominado por la mayoría republicana, y ejecutada por una empresa privada en medio de presiones de seguidores de Trump.
Pese a extenderse durante seis meses y revisar millones de votos, las conclusiones de la auditoría no alteraron el resultado electoral oficial.
De forma paralela, la citación federal podría estar relacionada con un reporte del personal del Congreso que registró supuestas irregularidades en un almacén de Arizona donde se resguardaban papeletas de voto en ausencia, tanto blancas como completas.
Implicaciones y próximos pasos en la investigación
Con la citación dirigida al Senado de Arizona, el Departamento de Justicia de Estados Unidos amplía la investigación a un nuevo estado, abriendo la posibilidad de nuevas diligencias en otras jurisdicciones.
El caso continúa generando repercusiones políticas mientras autoridades federales indagan si hubo delitos en la gestión de los registros electorales.

La controversia por los resultados de 2020 persiste, con figuras como Trump defendiendo la tesis de una elección ilegítima, aunque tanto auditorías como recuentos oficiales han validado la victoria de Biden.
El avance de las pesquisas federales podría aportar nuevos datos sobre el proceso o, como ocurrió en etapas previas, confirmar la ausencia de fraude generalizado en la contienda.











































