La iniciativa busca establecer un canal directo para comunicar episodios que puedan afectar la seguridad de ambos países. El proyecto será uno de los temas de la próxima cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping.
Estados Unidos le propuso a China crear un mecanismo bilateral para avisar sobre incidentes de inteligencia artificial capaces de poner en riesgo la seguridad de ambos países.
La iniciativa apunta a que las dos principales potencias del sector puedan intercambiar información ante una emergencia y reducir la posibilidad de que una falla o un ataque desencadene una crisis mayor.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, presentó el proyecto durante una reunión en Nueva York con el viceprimer ministro chino, He Lifeng. Según el funcionario, las conversaciones también permitieron acordar un diálogo formal sobre seguridad de la IA y preparar una nueva ronda de encuentros que se realizaría dentro de unos dos meses en Shenzhen, China.

La propuesta llegará ahora a la cumbre que los presidentes Donald Trump y Xi Jinping celebrarán esta semana en Washington. El plan todavía carece de protocolos públicos que determinen qué incidentes activarían el canal, qué información debería entregar cada país y qué organismos quedarían a cargo de responder.
Cómo funcionaría el mecanismo de alerta entre Estados Unidos y China
El sistema estaría reservado para episodios relacionados con IA que alcancen el nivel de amenaza para la seguridad nacional. Bessent explicó que el objetivo inicial consiste en definir los riesgos principales y establecer procedimientos de comunicación aceptados por ambos gobiernos.
La agenda podría incluir agentes autónomos fuera de control, ciberataques ejecutados por actores ajenos a los Estados y amenazas contra infraestructura crítica. Bessent mencionó esos posibles escenarios durante una entrevista con CNBC y las categorías todavía forman parte de las conversaciones y no integran un acuerdo cerrado.
El funcionario sostuvo además que una comunicación más transparente resulta necesaria entre Estados Unidos y China por el peso que ambos países tienen en el desarrollo de esta tecnología. En la práctica, el canal podría permitir que un gobierno informe al otro sobre un incidente grave antes de que sus consecuencias se interpreten como una acción deliberada.
El alcance definitivo permanece abierto. El comunicado difundido por la agencia estatal china Xinhua mencionó que la IA formó parte de las conversaciones, sin ofrecer una descripción equivalente del mecanismo. Por ese motivo, los detalles conocidos hasta ahora proceden principalmente de funcionarios estadounidenses.
Una cooperación limitada por la competencia tecnológica
El posible canal de emergencia surge en medio de la disputa entre Washington y Beijing por el liderazgo en inteligencia artificial. Ambos gobiernos aplican políticas para fortalecer a sus empresas y proteger tecnologías consideradas estratégicas, mientras las restricciones estadounidenses sobre chips chinos continúan como uno de los principales puntos de tensión.
Los controles a la exportación de semiconductores y equipos para fabricarlos quedaron fuera de esta conversación, según aclaró el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer. La negociación se concentró en los riesgos compartidos y en la posibilidad de evitar errores de interpretación durante una crisis.
Las consultas sobre IA comenzaron a tomar forma en mayo, cuando Trump y Xi trataron la posibilidad de abrir un diálogo específico. Ese foro no llegó a formalizarse entonces. La reunión de Nueva York retomó la iniciativa y dejó planteada una próxima cita en Shenzhen, de acuerdo con la información difundida por Bessent.
Las negociaciones comerciales que acompañan el diálogo sobre IA
La reunión también incluyó una discusión sobre productos considerados “no sensibles”. Washington propone crear una categoría diferenciada para un grupo acotado de bienes que podrían comercializarse de manera equilibrada y quedar al margen de futuras disputas arancelarias.
Greer mencionó artículos de consumo y productos chinos de baja tecnología, junto con exportaciones estadounidenses de energía, bienes agrícolas y dispositivos médicos.
La tregua comercial vigente desde octubre de 2025 vence el 10 de noviembre. Bessent señaló que el tema formó parte de la reunión, sin anunciar una extensión del acuerdo.
















































