No solo importa el valor y el modelo del vehículo, sino que se tienen en cuenta otros factores.
Al momento de asegurar un vehículo, los usuarios buscan la cobertura más completa dentro de sus posibilidades económicas: una póliza que responda ante cualquier eventualidad sin desequilibrar el presupuesto mensual.

Sin embargo, detrás del valor final de la cuota existe una lógica que pocos conocen. Suele creerse que el modelo y el año del auto o la moto son los únicos datos que definen el costo del seguro. En la práctica, cada cotización esconde un minucioso análisis actuarial y una serie de variables determinantes que influyen de manera directa en el precio.
Por eso, al momento de consultar con un productor o una compañía, cada pregunta del cuestionario inicial cuenta. A través de este relevamiento se construye un perfil de riesgo (scoring) que fija la tarifa final. Aunque la información requerida puede variar según la aseguradora, todas coinciden en un patrón común donde entran en juego múltiples factores personales, técnicos y geográficos.
Qué factores influyen en la cotización de un seguro automotor
- Valor de mercado del auto.
- Marca – modelo – versión.
- Año de fabricación.
- El scoring del conductor al momento de hacer la tasación.
- Accesorios (ej: GNC).
- Edad del conductor.
- Cuántas personas utilizan el auto.
- Dónde se guarda el vehículo: calle o garaje.
- Deudas con otras seguradoras.
- Zona de residencia del conductor (cuánto más lejos de las grandes ciudades, más barato es).
- Historial del conductor.
- Uso del vehículo.

El género, un elemento fundamental
Las mujeres presentan menores índices de siniestralidad vial en comparación con los varones, una tendencia que se consolida notablemente a partir de los 40 años gracias a patrones de manejo más prudentes: velocidades moderadas, mayor apego a las normas de tránsito y una incidencia significativamente menor en incidentes con víctimas fatales.
Los cuatro tipos de seguros para autos
Independientemente de la compañía de seguros que elijas todas tienen por defecto estos cuatro tipo de seguros:
- A: Responsabilidad civil: este tipo de cobertura es el que se requiere obligatoriamente por ley para circular. Cubre los daños provocados a terceros y/o sus cosas en accidentes de tránsito. En cambio, tu auto no tiene ningún tipo de cobertura.
- B: RC + daños a terceros + robo total, incendio total y destrucción total por accidente. Este tipo de seguros ampara la pérdida total del vehículo, sea por robo, incendio o destrucción total por accidente. ¿Qué quiere decir esto? Que no tendremos cobertura en caso de daños, incendio o robo cuando estos sean parciales. Se trata de una opción que se destaca por ser relativamente económica y salvarnos en situaciones críticas como el robo de nuestro auto.
- C: RC + daños a terceros + robo total y/o parcial, incendio total y/o parcial y destrucción total del rodado por accidente. Este tipo de seguros, además de agregar la cobertura de daños parciales por incendio o de robos parciales, puede incluir beneficios adicionales como, daños a cristales, a cerraduras y granizo, etc. Es una opción intermedia en las cuotas fijas del seguro, y ampara los riesgos más importantes a los que está expuesto el vehículo.
- D: Todo riesgo: RC + daños a terceros + robo total y/o parcial, incendio total y/o parcial y destrucción total y daños parciales por accidente. Este tipo de seguros son los que se conocen como seguros contra todo riesgo. Tienen la ventaja de amparar los daños parciales que sufra nuestro automotor en caso de choque o accidente. Puede contratarse con distintos tipos de franquicias (descubierto a cargo del asegurado). Si bien es un poco más costoso, es el formato que mejor cobertura provee, y con el que podemos manejarnos más tranquilos.
¿Cada cuánto tengo que renovar mi seguro?
El seguro por responsabilidad civil se renueva anualmente y debe estar al día.
























