Varias figuras del Ejecutivo volvieron a mostrarse en buenos términos con gobernadores aliados, pero las negociaciones políticas no avanzan y el oficialismo todavía no cuenta con los votos en el Congreso.
La Casa Rosada buscó este jueves una nueva foto política con gobernadores aliados durante una ronda de negocios en Rosario, mientras continúa al frente de las negociaciones para destrabar en el Congreso proyectos clave como el Presupuesto 2027 y la eliminación de las PASO. Sin embargo, pese a la buena sintonía, las negociaciones políticas siguen en curso y diferentes actores en juego reconocen que la discusión por el futuro de las primarias podría postergarse para el próximo año.
Tras el primer acercamiento exitoso que implicó el viaje con 13 mandatarios provinciales a París por la Argentina Week, el Gobierno aseguraba que se acelerarían las conversaciones por la reforma electoral para lograr llevar la iniciativa al recinto a fines de octubre. Llegado el plazo, fuentes de la bancada libertaria en el Senado reconocieron a TN que el proyecto continúa congelado.
En ese contexto, figuras de la plana mayor del Gabinete como Karina Milei, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem -todos con incidencia en las negociaciones electorales con las provincias- coincidieron este jueves con una docena de gobernadores dialoguistas en la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Además del anfitrión, Maximiliano Pullaro, participaron Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Alfredo Cornejo (Mendoza), Claudio Vidal (Santa Cruz), Martín Llaryora (Córdoba), Juan Pablo Valdés (Corrientes), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Pese a los gestos de cercanía, un funcionario que participó del evento sostuvo que las conversaciones entre los representantes nacionales y provinciales giró principalmente alrededor de la articulación de las empresas mineras con Pymes y proveedoras de servicios. “Sí se habló de RIGI y super-RIGI”, señalaron, mientras que cerca de uno de los mandatarios presentes aseguraron que “de la suspensión de las PASO no se habló nada”.

“La verdad que no creo que se trate en el corto plazo. No veo que haya acuerdo”, se sinceró en diálogo con este medio uno de los gobernadores que está en plenas negociaciones con La Libertad Avanza.
Cerca de uno de los integrantes de la mesa política del Gobierno coincidieron con esta mirada, e incluso no descartaron que la suspensión de las PASO -la eliminación ya no aparece dentro de las posibilidades- termine por definirse en febrero de 2027. Ese plazo iría en contra de los planteos de la Justicia Electoral, que ha advertido en varias oportunidades que no se realicen los cambios en el sistema de votación tan próximos a los comicios. “Sería desprolijo, pero posible. Fue lo que pasó en 2025″, señalaron a TN desde el oficialismo, en referencia a la suspensión de las primarias para las elecciones legislativas del año pasado.
“Eso fue una excepción que no estuvo bien y fue muy criticado”, sostienen desde otros sectores del Gobierno, que ponen en duda ese escenario y remarcan que el objetivo es apurar el tratamiento para antes de fin de año. “Hay un código implícito de que las reglas no se cambian durante el año electoral”, agregaron.
La demora detrás del proyecto radica principalmente en el pedido de los gobernadores a Diego Santilli para que se respeten sus territorios y su representación en el Congreso en las negociaciones electorales. Esto genera diferencias internas en la mesa política del Ejecutivo, con un grupo integrado por Luis Caputo, Patricia Bullrich, Santiago Caputo y Diego Santilli que puja por llegar a un acuerdo político lo antes posible con las provincias y los bloques aliados; y los primos Eduardo y Martín Menem, que se resisten a resignar el armado político para no perder poder de presión a la hora de cerrar eventualmente esas alianzas.

“Algunos gobernadores dicen de ir a febrero, otros que no. Todo pasa por los acuerdos electorales. Si el Gobierno avanza y cierra los acuerdos, las PASO las puede sacar. Mientras más los postergue, más se complica la cancha. Porque esa idea de que van a negociar con mayor fortaleza en febrero es optimista. Y en esto tenés que ser realista, si tenés los votos ahora, tenés que sacarla ahora”, enfatizó por su parte otra fuente ligada al Gabinete al tanto de las negociaciones.
Quienes tienen esa mirada en el Gobierno, no descartan que pueda avanzarse sobre las primarias entre noviembre y diciembre, en un próximo llamado a sesiones extraordinarias que también contemplaría el Presupuesto 2027, entre otras iniciativas. “Si no sale en estas próximas semanas, no sale directamente”, sentenció otro integrante de la mesa política a TN, que remarcó el pedido de la CNE y el inicio del calendario electoral en algunas provincias como principales impedimentos.

Para modificar una ley electoral, el oficialismo necesita reunir 37 voluntades en la Cámara alta. Con sus 20 bancas, si logra incorporar al radicalismo (que cuenta con diez) y al PRO (que tiene tres), estaría a cuatro votos de los bloques provinciales para lograr la media sanción. “El resto está”, afirmaron.
Sin embargo, la Casa Rosada se resiste a cerrar acuerdos que contemplen todas las variables -candidatos, lugares en los gabinetes locales, listas legislativas, entre otros puntos- a falta de tanto tiempo para las elecciones. “No se van a definir nombres propios ahora, sí el paraguas electoral, los trazos gruesos con cada uno”, explicaron. Esa propuesta no satisface a los gobernadores, especialmente a algunos radicales, que quieren tener todas las garantías sobre la mesa antes de acompañar un cambio en las reglas de juego.
Por su parte, desde el PRO aclararon que el partido no se expedirá sobre la suspensión de las primarias hasta que el Gobierno no destrabe el resto de las negociaciones con los gobernadores en el Senado. Es decir, quiere ser el último en sentarse en la mesa a negociar. Allí, la postura de Mauricio Macri será determinante, ya que buena parte del bloque amarillo en ambas cámaras todavía responde al expresidente. “Macri define. Si Macri no quiere, (la suspensión de las PASO) se veta”, reconocieron desde Balcarce 50.
En ese sentido, que el acuerdo por las primarias se termine por definir una vez comenzado el año electoral, cuando se terminen de definir los acuerdos políticos sobre cómo competir en octubre, no es nada descabellado.














































