La Libertad Avanza no tenía los votos para aprobar su dictamen, pero logró que el tema regresara a comisiones y bloqueó las propuestas de la oposición. Las abstenciones de cinco diputados cordobeses definieron la votación.
La Cámara de Diputados cerró en la madrugada de este jueves, después de más de 15 horas de sesión, sin aprobar ningún proyecto sobre endeudamiento familiar. La Libertad Avanza no reunió los votos para sancionar su dictamen. Sí logró que el tema volviera a comisión, y con eso dejó sin tratamiento las propuestas de la oposición.
Pasadas las 3.30, la secretaria parlamentaria del bloque libertario, Silvana Giudici, presentó la moción para que los proyectos regresaran a las comisiones de Finanzas y de Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia. La moción no fijaba ninguna fecha para emitir un nuevo dictamen. Se aprobó por 121 votos a favor, 117 en contra y cinco abstenciones, y con esa votación se levantó la sesión.
A favor votaron La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, un sector de Argentina Federal y Producción y Trabajo. En contra votaron Unión por la Patria, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y la mayor parte de Provincias Unidas.
Las abstenciones fueron de los cinco legisladores que responden al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y terminaron de definir el resultado. “El problema es que los libertarios no contaban con el rechazo de los cordobeses”, admitió un diputado aliado del Gobierno, en referencia a la postura de ese grupo frente al dictamen oficialista. En el peronismo hicieron la cuenta inversa: “Si los cordobeses rechazaban el pase a comisión, después se caía el proyecto del oficialismo”.
Críticas por la falta de plazos
Los bloques opositores sostuvieron que devolver los expedientes sin fecha límite es una forma de “cajonear” las iniciativas. Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, les pidió a quienes acompañaban la moción que se comprometieran con un plazo concreto. Recordó que las comisiones habían estado cerradas y terminó acusándolos: “Son unos embusteros”. La moción se votó sin cambios.
Después de la sesión, el diputado Pablo Juliano escribió en sus redes que el oficialismo “no tenía los votos para imponer su no dictamen” y por eso tuvo que pedir el regreso a comisiones. “Allí lo cajonearán”, anticipó.

Lo que proponía el oficialismo
El dictamen de mayoría, que firmaron LLA, el PRO y la UCR, no contemplaba topes de tasas, refinanciaciones ni quitas de intereses. El miembro informante, Santiago Pauli, explicó que buscaba fijar “un marco común de reglas” para quienes otorgan créditos y para quienes los toman.
El texto obligaba a las entidades a informar, antes de la firma, el monto efectivamente financiado, la tasa, las cuotas, las comisiones, los seguros, las consecuencias de la mora y el total a pagar. Para los préstamos por internet exigía autenticación reforzada y doble validación de identidad. Además, establecía que el silencio, la inacción o las opciones marcadas por defecto no cuentan como consentimiento.
Desde el oficialismo argumentaron que cualquier regulación reduciría el crédito, como, según su lectura, ocurrió con la Ley de Alquileres. Durante el debate, Giudici atribuyó el problema al crecimiento del financiamiento. “Tiene un consiguiente aumento de la mora, pero también hubo 4 millones de personas que por primera vez accedieron a tomar un crédito en Argentina”, afirmó.
Las dos alternativas de la oposición
Unión por la Patria, la Coalición Cívica y parte de Provincias Unidas impulsaban una emergencia por 180 días, con refinanciación para deudas que no superaran dos canastas básicas totales del INDEC. La tasa iba a ser la TAMAR más un 25%, a pagar en hasta 12 cuotas, sin penalidades por cancelación anticipada y con cuotas que no podían pasar el 30% de los ingresos. También eliminaba los intereses punitorios para quienes ya estaban en mora.
El dictamen de Argentina Federal declaraba la emergencia por un año, prorrogable por otro. Durante ese plazo, los intereses de los préstamos para consumo no podían superar 1,5 veces la tasa de plazo fijo a 30 días que publica el BCRA. Además, creaba un Programa Nacional de Desendeudamiento Familiar y Personal para quienes destinan al menos el 30% de sus ingresos al pago de deudas y cobran hasta diez salarios mínimos. Ese programa ofrecía refinanciaciones con una tasa fija de hasta el 35% anual y plazos mínimos de 24 meses.
El tema había llegado al recinto por un emplazamiento que la oposición logró el 9 de septiembre. La composición de las comisiones, sin embargo, le permitió al oficialismo quedarse con el dictamen de mayoría. El endeudamiento familiar fue el último punto de una sesión especial que comenzó el miércoles al mediodía. Más temprano, la Cámara había dado media sanción a la ley permanente de discapacidad impulsada por el Gobierno.


















































