Con apoyo de gobernadores, el oficialismo logró blindar el DNU 70/2023. El exgobernador santiagueño Gerardo Zamora y el mandatario de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, tuvieron roles clave.
Con 121 diputados presentes, la oposición no logró el quórum hoy en Diputados para derogar el DNU 70/2023 y el oficialismo pudo blindarlo. La imposibilidad de alcanzar los 129 legisladores sentados en sus bancas hizo naufragar la sesión en la que también iban a tratarse los dictámenes referidos a la discapacidad y al endeudamiento familiar.
La bancada peronista de UxP sumó 90 de sus 92 diputados nacionales, los cuatro del Frente de Izquierda, tres de Elijo Catamarca que lidera Sebastián Nóblega y responde al gobernador Raúl Jalil; dos salteños que tienen referencia al gobernador Gustavo Sáenz, ellos son Pablo Outes y Bernardo Biella. En el mismo sentido se sentaron tres de los cuatro misioneros del mandatario Hugo Passalacqua y que integran el bloque Argentina Federal, Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa y Yamila Ruíz, se ausentó Daniel Vancsik.
Otras bancadas que anticiparon su presencia fueron la Coalición Cívica de Maximiliano Ferraro y Mónica Frade, Encuentro Federal de Miguel Pichetto y Nicolás Massot y Primero San Luis de Jorge Fernández y Ernesto Pipi Alí. Asimismo, también sumaron presencias los monobloques de Coherencia de Marcela Pagano y Defendamos Córdoba de Natalia de la Sota.
Desde Provincias Unidas se sentaron los socialistas Esteban Paulón y Pablo Farías, los radicales críticos Pablo Juliano, Martín Lousteau y Mariela Coletta y los cordobeses del gobernador Martín Llaryora, Juan Schiaretti, Juan Brügge, Carlos Gutiérrez, Ignacio García Aresca y Carolina Basualdo.
El rol de los gobernadores
Los mandatarios que habitualmente acompañan al Gobierno nacional reiteraron, en su mayoría, las estrategias legislativas de La Libertad Avanza.

Los radicales Alfredo Cornejo de Mendoza; Juan Pablo Valdés de Corrientes; Leandro Zdero de Chaco, Maximiliano Pullaro de Santa Fe y Carlos Sadir de Jujuy aportaron notorias ausencias en el recinto. No solo unificaron las bancas vacías de los seis UCR oficial de Pamela Verasay, sino que aportaron las ausencias de los jujeños, integrantes de la bancada de Provincias Unidas, Jorge Rizzotti y María Inés Zigarán, esta última fue una de las diputadas que tres semanas atrás firmó la convocatoria a esta sesión especial. Otra radical que no se hizo presente en el Congreso fue Karina Banfi de Adelante Buenos Aires.
El tucumano Osvaldo Jaldo descartó sentar en sus bancas a los integrantes de la bancada Independencia, tres diputados, encabezados por Gladys Medina. Desde el Pro, el mandatario de Chubut, Ignacio Torres, sumó a Jorge Ávila; Rogelio Frigerio a Francisco Morchio y el alcalde porteño, Jorge Macri, al larretista Álvaro González. Además de ratificar la ausencia del bloque amarillo que conduce Cristian Ritondo. El sanjuanino Marcelo Orrego dejó fuera del recinto a los diputados de Producción y Trabajo, Nancy Picón Martínez y Carlos Jaime Quiroga.
Desde el sur el neuquino Rolando Figueroa aportó la ausencia de Karina Maureira y el santacruceño Claudio Vidal a José Luis Garrido.
No solo los gobernadores cercanos al presidente Javier Milei aportaron ausencias, desde los mandatarios peronistas de Santiago del Estero, gobernada por Elías Suarez, pero con la conducción política del senador y exmandatario Gerardo Zamora, pegó el faltazo la diputada Estela Mary Neder, y desde la provincia de Tierra del Fuego, el mandatario Gustavo Melella aportó la ausencia de su exjefe de Gabinete y actual diputado Paulo Tita.
En la sesión hubo solamente expresiones en minoría por parte e los diputados y le rindieron homenaje al exsecretario general de la Asociación del Personal Legislativo (APL), Norberto Di Próspero, fallecido este miércoles. Luego se retiraron y participaron de la movilización universitaria en la plaza del Congreso.
Ahora llegará una nueva sesión especial, pero pedida por el oficialismo para el 21 de octubre, la próxima semana, para tratar los proyectos sobre discapacidad, desendeudamiento familiar, los cambios al proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que reincorpora el capítulo sobre la Ley de Tierras y en uno de sus artículos deja sin efecto el artículo 154 del DNU 70/23.
“Abierto el libro de compra y venta para los mercaderes del templo. Al compás de los vientos que soplan, se imponen la indiferencia, el silencio cómplice, las especulaciones electorales y las promesas de cordón cuneta vergonzosas. Un espectáculo pornográfico de oportunismo y obscenidad política”, dijo el diputado Maximiliano Ferraro sobre lo ocurrido.
El radical Pablo Juliano, por su parte, planteó: ”Hoy un montón de argentinos no pudieron quedarse en sus casas como los diputados de La Libertad Avanza o los de la costra política que está pegada alrededor, la que le hace el laburo sucio y asqueroso de sostener una agenda que no le habla al argentino de a pie. Cuando los temas de la política no hablan del futuro, ni tampoco hablan del doloroso presente que sufren los argentinos, no habla de nada”.

Desde la Izquierda socialista, Juan Carlos Giordano apuntó a “los cómplices de Milei que le dan la espalda a miles de movilizados donde se esperaba discutir los temas de discapacidad, la situación de las familias endeudadas y el rechazo al DNU 70”. Denunció además un pacto entre La Libertad Avanza, el Pro y la UCR, “cuyos rectores convocaron a la marcha universitaria y aquí en el Congreso son socios de Milei”.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, en cambio, festejó la caída de la sesión y denunció: “Quisieron ponerle un freno a la Argentina y se quedaron en el intento”.



















































