Perotti, La Cámpora, Lewandowski y el Evita cuestionan la falta de representatividad en el partido. En el PJ se niegan a revisar los apoderados.
Distintas tribus del peronismo santafesino saldrán este miércoles a cuestionar abiertamente la conducción del PJ, en una rebelión interna contra el senador Armando Traferri y el sector de Agustín Rossi, a quienes acusan de haber copado los órganos partidarios.
El reclamo se suma al grito que puso la semana pasada el perottismo que hizo una presentación formal a través de Juan Manuel Pusineri, el representante del ex gobernador ante el partido, donde denunció la parálisis institucional y exigió mecanismos de participación reales.
“Sin apertura y participación no hay unidad”, advirtió Pusineri en ese documento dirigido a la conducción en el que reclamó la convocatoria urgente a los órganos partidarios, la designación de apoderados que reflejen el peso de cada sector y la conformación de una mesa política con legitimidad real.
Sin apertura y participación no hay unidad advirtió Pusineri
Según explicó el dirigente a LPO, el escenario actual replica el del año pasado: ya transcurrieron casi tres meses de 2026 sin ninguna convocatoria formal del partido, pese a que se había prometido una reunión después de diciembre. “Nadie forma parte de una unidad que no resuelve nada”, resumió.
El malestar se amplificó y ahora confluyen en el mismo reclamo sectores de La Cámpora, el Movimiento Evita, el Instituto Patria, intendentes y otros espacios como el del senador Marcelo Lewandowski que ya hizo una presentación en términos parecidos a los de Perotti.
Los sectores del peronismo cuestionan la falta de representatividad en la conducción. El punto más sensible es la negativa a revisar la estructura de apoderados, que son quienes terminan definiendo la estrategia electoral y el armado de frentes.
En La Cámpora, incluso, hablan de una sobrerrepresentación del bloque de senadores y del sector de Rossi dentro del partido. “Hay más representantes de senadores que senadores”, ironizaron, en referencia a la presencia de Traferri, Pirola, Rodenas y otros dirigentes en los órganos partidarios cuando el peronismo tiene apenas cuatro bancas en la Cámara alta provincial.
La tensión interna también expone la fractura dentro del propio kirchnerismo. Marcos Cleri, que durante años fue el principal referente camporista en Santa Fe, hoy ya no responde a la conducción de Máximo Kirchner y en el PJ lo ubican dentro del esquema de Rossi. Su respaldo a Traferri, a quien llegó a comparar con Cristina Kirchner en una reunión virtual diciendo que era una perseguido político, terminó de detonar el malestar en los sectores más duros.
En paralelo, crecen las críticas a la estrategia electoral del PJ. La conducción que avaló la lista encabezada por Caren Tepp obtuvo apenas el 28% de los votos y perforó el piso histórico del peronismo, incluso en Rosario, donde el espacio venía de un triunfo en el Concejo con Juan Monteverde. “Para Ciudad Futura fue un éxito, pero para el peronismo fue una catástrofe”, resumió una fuente partidaria.
En el peronismo advierten que en Santa Fe se configura un escenario de tercios, con un gobierno provincial desgastado y un electorado que se disputa con La Libertad Avanza
En el peronismo advierten que en Santa Fe se configura un escenario de tercios, con un gobierno provincial desgastado y un electorado que se disputa con La Libertad Avanza. “El PJ puede ser muy competitivo, pero necesita abrirse y construir unidad real”, planteó Pusineri.
Desde la conducción del partido, sin embargo, bajan el tono y relativizan la movida. “Veremos qué presentan”, dijeron a LPO, y dejaron abierta la duda sobre si los distintos sectores lograrán unificar el reclamo o repetirán la fragmentación que ya mostró el perottismo la semana pasada: “Vamos a responder si vale la pena”, deslizaron con ironía.


















































