El experto en alergia e inmunología detalló en TN los cuidados clave para reducir los ácaros y otros alérgenos en la habitación.
Pasamos cerca de un tercio de la vida en la habitación, por eso el cuidado del ambiente donde dormimos es fundamental para mejorar nuestra salud. El especialista en alergia e inmunología Pablo Moreno explicó que el colchón, las almohadas, el piso y hasta el aire acondicionado pueden empeorar los síntomas de una alergia.
El médico aseguró que es posible convivir con las alergias, pero que es necesario tomar ciertos recaudos. “La rinitis, el asma y otras manifestaciones alérgicas tienen tratamiento, solo hay que tener un poco de cuidado y seguir estas recomendaciones para reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida”, explicó.
¿Cómo elegir correctamente los colchones y las almohadas?
Históricamente, los colchones se fabricaban con lana, un material orgánico que puede favorecer la acumulación de alérgenos. El especialista advirtió que “donde hay componentes orgánicos, los ácaros encuentran el ambiente ideal para multiplicarse”.
En el caso de las almohadas, es común optar por materiales orgánicos, como las plumas. Sin embargo, Pablo desaconsejó su uso y recomendó prestar atención a los materiales y a la limpieza de los elementos de descanso. Lo ideal es elegir colchones y almohadas con fundas que, según el experto, deben lavarse cada diez días para evitar la acumulación de alérgenos.
Al lavar la ropa de cama, también es importante prestar atención a la temperatura del agua. “Si no se lava por encima de cierta temperatura, lo único que se hace es un ‘spa’ para los ácaros”, graficó el especialista.
Qué superficies elegir y cómo limpiar el dormitorio
A la hora de mantener el dormitorio limpio y reducir la presencia de alérgenos, la elección de los materiales es clave. Según recomendó Pablo, conviene evitar los empapelados y las superficies porosas en las paredes, ya que pueden acumular polvo y resultar difíciles de limpiar.
En cambio, las superficies de madera son más fáciles de mantener y permiten una limpieza más efectiva.
Sobre la limpieza, el especialista dio consejos concretos para evitar que el polvo vuelva al ambiente:
- Plumero: no es la mejor opción para limpiar las paredes. Conviene usar un trapo húmedo, que permite retirar el polvo sin dispersarlo tanto en el aire.
- Aspiradora: su eficacia depende del filtro. Si no es el adecuado, parte de las partículas aspiradas puede volver al ambiente. Por eso, es importante utilizar un equipo con un sistema de filtrado apropiado.
- Piso: evitar las alfombras, ya que pueden acumular polvo y alérgenos y son más difíciles de limpiar. Lo ideal es optar por un piso lavable al que se le pueda pasar un trapo húmedo.
Ventilación, cortinas y aire acondicionado: los otros puntos clave
En cuanto al resto del dormitorio, Pablo recomendó elegir cortinas de materiales lavables. Su limpieza periódica ayuda a evitar la acumulación de polvo y ácaros en las superficies textiles.
También destacó la importancia de ventilar los ambientes y renovar el aire, incluso durante los días de bajas temperaturas. Después, se pueden cerrar las ventanas y volver a calefaccionar el dormitorio si es necesario.

Respecto al aire acondicionado, el especialista recordó que los equipos frío-calor tienen filtros que deben retirarse y lavarse periódicamente. “En la temporada de calor es cuando más cuidado hay que tener, porque el uso frecuente puede hacer que se acumulen hongos en el filtro”, explicó.




















































