En Concordia, una de las ciudades con mayores índices de pobreza del país, el avance del agua obligó a desplegar operativos de asistencia durante la tarde del miércoles. Seis familias tuvieron que ser rescatadas de sus viviendas y algunas fueron trasladadas a espacios preparados para recibir a los damnificados. Otras personas pasaron la noche en antiguos galpones de Bagley, ubicados en un sector alejado de las zonas anegadas.
“Ayer evacuamos a seis familias. Cuatro las alojamos en uno de los centros de evacuados”, dijo el intendente Francisco Azcué, quien también advirtió sobre la posibilidad de que la emergencia se agrave durante los próximos días.
“Se pronostica que para el lunes 12 de octubre el río llegaría a 13 metros, frente al puerto local. Ahí ya tendríamos 500 personas evacuadas”.
La evolución del nivel del río explica la preocupación de las autoridades. Este jueves, el Uruguay alcanzó los 11,14 metros y superó la marca de alerta establecida para Concordia. El nivel considerado de evacuación es de 12,5 metros, por lo que una nueva suba podría incrementar significativamente la cantidad de vecinos afectados. Mientras tanto, buena parte de la costanera local ya permanece cubierta por el agua.
Uno de los factores que condiciona el escenario es el funcionamiento de la represa de Salto Grande, situada al norte de la ciudad. El complejo recibe un importante volumen de agua proveniente del sur de Brasil y, por sus características, no cuenta con capacidad para regular por completo una crecida de estas dimensiones.
De acuerdo con el último informe difundido por la represa, durante las 24 horas previas ingresaron al embalse 14.000 metros cúbicos de agua por segundo. En ese mismo período, los vertederos permanecieron abiertos y evacuaron un caudal de 17.000 metros cúbicos por segundo. Al tratarse de una represa de llanura, Salto Grande no puede contener ni regular la creciente de la misma manera que otras instalaciones con características diferentes.
A las inundaciones se sumaron las consecuencias de una fuerte tormenta que afectó a la región durante las últimas horas. En Concordia, tres personas debieron ser atendidas en el Hospital Masvernat por lesiones vinculadas con la voladura de techos. Dos adultos recibieron el alta poco después de ser asistidos, mientras que un chico de 12 años continuaba bajo observación médica debido a un traumatismo cerrado de abdomen.
Frente a este panorama, el gobierno de Entre Ríos aseguró que viene implementando medidas preventivas para reducir el impacto de las lluvias y las crecidas. El gobernador Rogelio Frigerio se refirió a los trabajos realizados en diferentes puntos de la provincia y a las acciones previstas para enfrentar las consecuencias del fenómeno climático.
“Desde hace meses venimos trabajando para anticiparnos a las consecuencias del fenómeno de El Niño. Declaramos la emergencia hídrica en toda la provincia y reforzamos las defensas contra inundaciones. También aceleramos las obras pendientes y avanzamos con la limpieza de arroyos, canales, alcantarillas y desagües para mejorar el escurrimiento del agua”, señaló el mandatario.
Frigerio también detalló algunas de las intervenciones que se están llevando adelante en Concordia y otras localidades entrerrianas para mejorar el drenaje y fortalecer las defensas ante posibles inundaciones.
“En Concordia estamos trabajando sobre el arroyo Manzores. Lo mismo hacemos en distintos puntos de la provincia. En cada lugar impulsamos obras de prevención. Una de ellas fue la readecuación del arroyo Cabayú Cuatiá (afluente del río Paraná) en La Paz. También actuamos en las defensas de Villa Paranacito e hicimos intervenciones en Rosario del Tala”.
La crecida del río Uruguay también afecta a Corrientes
La emergencia no se limita a Concordia. En Paso de los Libres, Corrientes, el aumento del nivel del río Uruguay también provocó inundaciones y obligó a trasladar a decenas de vecinos. En total, 25 personas debieron dejar sus viviendas debido al ingreso del agua y fueron alojadas en el Regimiento de Infantería de Monte 5, donde se habilitó un centro para recibir a los evacuados.
En esa localidad correntina, el río alcanzó los 8,81 metros, por encima del nivel de evacuación, establecido en 8,50 metros. La situación mantiene en alerta a las autoridades, que deben seguir de cerca la evolución del caudal y asistir a las familias afectadas.
Además de los operativos de evacuación, la crecida genera complicaciones en la actividad fluvial y en los cruces internacionales. Distintos puertos y pasos que conectan con Brasil y Uruguay registran interrupciones o restricciones, en un contexto en el que el comportamiento de los ríos condiciona la circulación y las actividades habituales de la región
Con información de Uruguay Vive



















































