El corredor internacional entre Argentina y Chile lleva 33 días cerrado, un récord que superó los 26 registrados en 2023. Hay conductores que debieron ser hospitalizados y otros llevan semanas sin ver a sus familias.
Hace 33 días que el paso internacional Cristo Redentor permanece cerrado y cientos de camioneros viven una espera que parece no terminar. Solo entre los transportistas extranjeros hay unos 1500 vehículos detenidos en Mendoza, mientras sus conductores comen, duermen y pasan los días dentro de las cabinas a la espera de poder continuar viaje hacia Chile.
El cierre ya se convirtió en el más prolongado de las últimas décadas. El antecedente más cercano ocurrió en 2023, cuando el corredor estuvo interrumpido durante unos 26 días. Esta vez, las sucesivas nevadas y la acumulación de nieve en alta montaña impidieron sostener una reapertura segura.
Las consecuencias exceden las pérdidas económicas. Durante estas semanas, algunos choferes sufrieron problemas de salud y tuvieron que ser trasladados a hospitales e incluso operados. Otros debieron ser evacuados para regresar a Brasil debido a cuadros médicos que les impedían continuar esperando.
“En este lugar llevo 26 días”, contó uno de los camioneros brasileños varados. Durante ese tiempo no pudo regresar a su casa y pasó fechas familiares lejos de sus seres queridos. “La mayoría ya estamos desesperados por volver a ver a nuestra familia”, explicó.

El impacto también golpea a quienes cobran por viaje o trabajan por comisión. Cada jornada detenidos implica gastos de comida y mantenimiento, además de ingresos que dejan de percibir. A eso se suma el costo para las empresas de mantener los vehículos inmovilizados y las mercaderías sin llegar a destino.
Ahora, la expectativa está puesta en una posible mejora del tiempo. Aunque este sábado continúa vigente una alerta naranja por fuertes nevadas en alta montaña, los pronósticos anticipan una ventana de cuatro o cinco días con mejores condiciones a partir del martes.
Eso no significa que el paso pueda abrir inmediatamente. Una vez finalizadas las nevadas, será necesario retirar la nieve acumulada, controlar el hielo sobre la calzada y verificar el riesgo de avalanchas. En algunos sectores ya se realizan detonaciones controladas para reducir el peligro.
Si finalmente llega la reapertura, comenzará otro desafío: se estima que unos 4000 camiones deberán cruzar hacia Chile en los días siguientes. Gendarmería y la Policía de Mendoza preparan un operativo para ordenar la circulación y evitar accidentes.
Después de más de un mes de espera, para muchos choferes cruzar la cordillera significará algo más que completar un viaje: será, finalmente, empezar el regreso a casa.
















































