El estado de La Guaira y Caracas fueron los más afectados por los temblores. Hay al menos 188 muertos, 37 edificios colapsados y barrios enteros quedaron destruidos.
Venezuela vivió una de las jornadas sísmicas más dramáticas de su historia reciente. Dos terremotos separados por menos de un minuto provocaron el colapso de edificios y destruyeron barrios enteros. Las imágenes satelitales tomadas antes y después del desastre muestran con claridad cómo cambió todo en cuestión de segundos.
El primer sismo fue detectado a las 18:04:33 (hora local). Tuvo una magnitud de 7,2 y su epicentro se ubicó cerca de San Felipe, en el estado Yaracuy, a unos 20 kilómetros de profundidad. El movimiento se sintió en gran parte del país, incluida Caracas, donde miles de personas evacuaron edificios y oficinas.
Apenas 39 segundos después llegó el golpe más fuerte. Cuando la población todavía intentaba reaccionar, un segundo terremoto, de magnitud 7,5, sacudió nuevamente el norte venezolano. Fue el movimiento principal del denominado “doblete sísmico”, un fenómeno poco frecuente en el que dos terremotos de gran magnitud ocurren casi de manera consecutiva.

Según los especialistas, la combinación de ambos eventos convirtió a este episodio en uno de los más intensos registrados en Venezuela en más de un siglo.
Aunque el epicentro estuvo en Yaracuy, la destrucción más importante se concentró en el estado de La Guaira y en sectores del este de Caracas.
El mapa de intensidad elaborado tras el sismo muestra que barrios como San Bernardino, Los Palos Grandes, Altamira y Plaza Altamira quedaron dentro de las áreas donde el movimiento del suelo fue más intenso. La costa caribeña también registró algunos de los mayores niveles de sacudida.
Las imágenes satelitales muestran cómo cambió la ciudad
Las fotografías captadas por la empresa Vantor permiten comparar el antes y el después de los terremotos.
En complejos residenciales de La Guaira se observan edificios que permanecían en pie el 22 de junio y que, tras los sismos del 25, aparecen completamente colapsados o reducidos a montañas de escombros.

Otra secuencia tomada en Playa Puerto Viejo muestra un escenario similar: construcciones enteras desaparecieron, varias calles quedaron cubiertas por los derrumbes y amplios sectores del frente costero evidencian daños estructurales de gran magnitud.
Las imágenes también permiten dimensionar el impacto sobre la infraestructura urbana, con edificios inclinados, manzanas enteras destruidas y grandes áreas donde prácticamente desaparecieron las construcciones.
Tras el doble terremoto comenzaron a registrarse decenas de réplicas, hasta alcanzar las 138.















































